Casetta, la revelación

 Belén Casetta dialogó con Argentina Amateur Deporte luego de un año fantástico que deja en vista un futuro prometedor.

Por Roberto Vota
(@robervota)

Hace sólo unos meses su sueño era bajar el récord sudamericano,  9m38s73, y ser finalista en Paraguay. Hoy, después de los mundiales de Londres y el universitario de Taipei, Belén Casetta cumplió sueños que había programado para más adelante: ”En el Sudamericano no me favorecieron las condiciones climáticas, había mucho viento y además  corrimos muy pocas chicas, sólo 3, una brasilera, una peruana y yo. Dentro de todo corrí en 9m51s como había corrido en los JJ.OO. y volvimos a la altura a preparar el Mundial. Ese era el nuevo objetivo y hacer el récord sudamericano”.

La preparación en la altura de Cachi fue fundamental, le sirvió muchísimo a nivel deportivo pero fue un gran esfuerzo a nivel personal.  Se la veía en las redes que se sentía muy bien estando acompañada. “Sirvió aislarme y concentrarme en mi objetivo. Estuve entrenando con mi novio, el me ayudó a hacer un cambio con el tema deportivo, era mi liebre, me marcaba los ritmos. Yo sola eso no lo podía trabajar, él me exigía más. Ese fue un cambio fundamental que hice, por eso pude bajar tanto los tiempos en Londres, porque pude entrenar con alguien”, remarcó Casetta.

La respuesta con respecto a su descomunal actuación en el  Mundial de Londres puede a veces sonar repetitiva por lo reiterado de la pregunta, pero a medida de que pasan los días las sensaciones se van afianzando y enfriando, entonces uno quizá toma otra dimensión de las cosas. A propósito de esto, la marplatense recuerda que  “me emocioné ya corriendo la tercera serie.  Al Mundial había ido con la peor marca, sin tener la marca mínima, pero el paso por el suda me hizo entrar y estar ahí con las chicas internacionales.  Uno las sigue en las redes y después  las tenés ahí con vos en la largada. Corrés con ellas, tratás de seguirles el ritmo.  Yo lo veía inalcanzable llegar a la altura de esas chicas, incluso a mis ídolas les terminé ganando en la final. Fue algo increíble”.

Taipei le dejó dos sensaciones diferentes. Por un lado el orgullo por ser abanderada de la delegación nacional y por el otro la consecuencia del gran desgaste sufrido por su cuerpo durante todo el año. “Ser representante de todos los deportistas y deportes argentinos fue muy emocionante y es un orgullo para mí llevar en una inauguración la celeste y blanca. Al Mundial fui con expectativas de ser medallista, ya que venía del resultado de Londres. Hay carreras que se dan y otras que no, no siempre voy a estar al 100%, el desgaste físico por el viaje, el cambio horario, el cambio de clima. Pensá que todas corrimos por arriba de nuestros tiempos, la que ganó con 9m51s tiene un tiempo de 9m26s”, evaluó.

– Hasta la tercera vuelta venías ahí, mano a mano peleando la punta.

Sí, me endurecí faltando tres vueltas y por la cabeza pasan un montón de cosas y dije ya está, quiero abandonar acá, siempre trato de ganarle a la cabeza y esas últimas tres vueltas las sufrí muchísimo.

De acuerdo con los grandes resultados que viene consiguiendo desde el Iberoamericano de Río 2015, suena por ahí que puede ser elegida como la deportista revelación del año. Sin dejar nunca de lado su gran humildad Belén decía que “no sé si revelación porque hay muchos atletas que lograron grandes resultados. El deporte argentino está creciendo muchísimo, me enteré que hay una chica que fue campeona del mundo en natación y la verdad que es un orgullo que Argentina se destaque en los Mundiales y sea medallista. Me pone muy feliz que el deporte en Argentina de a poco vaya creciendo, más el deporte amateur que no es como el fútbol, tenis, o básquet que les dan más importancia”.

Es muy importante que este tipo de deportistas reciban apoyo económico y que desde los grandes medios les empiecen a dar la difusión que se merecen porque una cosa trae a la otra. Es doblemente meritorio lo que hacen ya que a pesar de lo poco que reciben consiguen muy buenos resultados, a lo que Belén acota “todos lo necesitan porque en realidad yo ya lo viví, se tiene que apoyar desde abajo no cuando ya obtienen los logros sino desde el inicio, ahí para poder lograr medallas no una vez que se logró todo. Si no se los apoya, se los puede perder porque no pueden llegar a explotar”.

Casi terminando su año deportivo, Belén debe focalizar todas sus energías en continuar con sus estudios de medicina, descansar y preparar el físico para el año entrante: “Ya terminamos toda la etapa competitiva. Este mes es fundamental para recuperarme y ponerme al día con la facu, tengo que rendir recuperatorios porque falté a los parciales así que me estoy enfocando en eso, darle prioridad al estudio y entrenando para hacer una buena pretemporada para encarar lo que se viene”. Un 2018 con Juegos Odesur, otro Iberoamericano  y la mirada en Qatar 2019 y Tokio 2020,   “Si, el ciclo olímpico ya comenzó”, se esperanza.

 

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