“Fue un sueño terminar Junior así”

Ignacio Gundesen se consagró campeón mundial Junior en Japón y vive en un mundo de ensueño. Con muchos desafíos por delante, el joven de 18 años tiene los pies sobre la tierra y va por más.

Por Micaela Piserchia mpiserchia@aadeporte.com.ar
(@micapiserchia)

Todavía acomodándose a los horarios, a dormir y a volver al ritmo de vida de Argentina. Tanto tiempo afuera y encima del otro lado del mundo hicieron su efecto en Nacho, a quien hoy ya no le pesa ni el tiempo ni el lugar. Es campeón mundial y, siguiendo el ejemplo de Leandro Usuna, posicionó a Argentina en lo más alto de la ISA. Aunque, para él, todavía es algo de no creer. “Es hermoso ser campeón, en el podio sentía que estaba en el tope del mundo, realmente no lo podía creer. El equipo me alentó desde el principio y me ayudó a llegar a esto”, contó.

Con 18 años, Ignacio se define como un practicante tardío del deporte: “Comencé a los 10 años, la mayoría arranca más temprano. Empecé con mi viejo (Andrés), cuando mi vieja le regaló un longboard por los 40; desde ese momento seguimos juntos. Es un deporte que me encantó y le di bastante”.

A pesar de haber estado preparado para este momento, admitió que no esperaba ser el ganador del torneo. Gundesen destacó el factor mental como principal, entendiendo que la calma fue lo que lo llevó a hacer su mejor performance en las olas. “Estaba consciente de que iba a ser mi mejor mundial, pero dejé fluir todo sin pensar mucho y sin que los nervios me comieran la cabeza. Estuve muy tranquilo, no fue solo un logro ser campeón sino también mantenerme calmo en situaciones difíciles y me puse contento por eso también. Disfruté el 1er heat al igual que el último. Disfruté la instancia que fuera, se trataba de entrar al agua para mí”, relató el oriundo de Mar del Plata.

Tiene como referentes Mick Fanning y Adriano de Souza a nivel mundial y Leandro Usuna y Santiago Muñiz a nivel nacional. Los cuatro fueron los artistas que lo ayudaron a crecer, pulirse y también ser mejor deportista, siendo por eso que el nuevo tiburón del surf no le teme al futuro y sueña con estar en Tokio. “Con Santiago y Lele estamos viendo de conseguir la clasificación, voy a dejar todo por los colores porque sería un sueño muy grande para mí competir ahí”, se ilusionó.

Gundesen, el especialista de las olas, contó un poco sobre su deporte, en el que el mayor ítem a evaluar es la calidad de maniobras en una ola. De diez que son permitidas para competir, solamente dos contabilizan para los jueces. De todos modos, admitió que la definición de los primeros puestos tiene que ver con quién agarra la mejor ola, siendo eso un poco de suerte o cómo te posicionas en ella, según la experiencia. ¿Su fuerte? El backside, aunque el Mundial lo ganó de frontside. A propósito de la experiencia, Nacho admitió que los demás mundiales en los que corrió le sirvieron para aprender y terminar la categoría junior “muy feliz”.

Con gran parte de su año en Florianópolis, Gundesen reparte su tiempo en entrenamiento técnico, físico, una dieta alimenticia y suma anexos para complementar. “Nuestro entrenador nos dice de hacer cosas para reforzar lo que andamos necesitando. En mi caso uso las artes marciales para soltar la cadera, que soy medio duro (risas)”.

Los desafíos están a la vuelta de la esquina. Con un circuito senior muy exigente que requerirá tranquilidad y pacieincia sumado a que los Juegos Olímpicos están en su horizonte, Nacho afirmó que ya se prepara con las mismas ganas de entrenar y sacrificarse, porque sabe muy bien que “da sus frutos”.

Foto: Qué Digital

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *