“Quizá no tenga una medalla olímpica, mis oros son el aprendizaje”

Luego de toda una vida junto al atletismo, Rocío Comba decidió dejar de competir. El principal motivo fue el desgaste físico. Hoy es la atleta que consiguió más Campeonatos Nacionales.

Después de 21 años de práctica deportiva y 15 en la Selección Nacional, a los 30 años la  cordobesa se retiró del atletismo. Participó en cinco campeonatos mundiales en los cuales en 3 de ellos fue finalista, 3 juegos olímpicos y, después del  Campeonato Nacional en Chaco, quedó como la más ganadora de la historia del atletismo argentino con 12 oros en disco y 11 en bala. En diálogo con el programa radial Derecho al deporte y haciendo referencia a esta actualidad Rocío comentaba que “estoy contenta, tranquila. En un principio fui charlando con mi entrenador, hubo un común acuerdo. Él veía que no podía entrenar como debía, yo no me iba bien de los entrenamientos y entonces nos sentamos y hablamos sobre qué medidas tomar. Primero fue decidido entre ambos y después me tomé un tiempo prudencial para interiorizarlo, digerirlo y lo último fue hacerlo público”.

¿Cuánto hace que lo venías planeando?

Los últimos meses  no me sentía a gusto como venía entrenando pero porque simplemente no podía dar todo lo que debía por los dolores. No podía terminar dos tunos entonces hacía sólo uno y a veces ni lo podía terminar. Eso me hacía sentir mal porque estoy acostumbrada a dejar todo en cada entrenamiento. Entiendo que esa es la forma de crecer y superarse. Nunca me sobró talento entonces tuve que trabajar al 100% y no poder hacerlo me generaba malestar. Uno debe irse bien, ni en conflicto con el deporte, ni con uno mismo. Me tocó ver  atletas que el mismo deporte los retiró, entonces era el momento.

¿En cuanto al desgaste físico, fueron muy duros estos años de entrenamiento?

Fueron acordes a mi desarrollo. Empecé a los 9 años con entrenamientos acordes a la edad, jugando. Después con la experiencia de los primeros campeonatos y con mi desarrollo y crecimiento yo iba pidiendo más. Cuando clasifiqué al Sudamericano 2002 me propuse ir al Mundial, entonces yo misma pedí a mi entrenador que me exigiera más porque quería intentarlo. Igual que en 2008, buscando la mínima para los juegos. Era doble la exigencia en todo sentido, tiempo, técnica, etc., pero así llegue a ser finalista mundial.

Cuenta que sus prioridades cambiaron y tiene ganas de estar en su casa, con su familia y no estar de viaje en viaje. Entonces este era el  momento de decir basta y empezar a hacer otras cosas. Hoy está trabajando en dos emprendimientos, uno en la Municipalidad de Río Tercero donde presentó un proyecto para financiación deportiva y de instituciones sociales y por otro lado desarrollando su negocio inmobiliario “estoy aprendiendo todo eso, es un desafío enorme, soy corredora pública y martillera y la verdad que me enamoré de la profesión”, enfatizó.

Hace unos días el Intendente de su ciudad, Alberto Martino, la distinguió poniéndole su nombre a la pista de atletismo del polideportivo municipal en honor a su trayectoria deportiva. Consultada al respecto Rocío dijo: “Quizá no tenga una medalla olímpica pero mis oros son el aprendizaje, recorrer el mundo, conocer gente, desarrollarme como persona y ahora esto, la verdad que el deporte me dio más de lo que esperaba”.

Cuando se le preguntó cuál era el balance que hacía de sus años recorridos junto al deporte la cordobesa declaró que “el deporte no solo es actividad física, el deporte educa. Hoy gracias a él conozco cuáles son mis herramientas de fortaleza para enfrentar un problema en la vida, sé cuáles son mis debilidades y cámo trabajarlas. Yo me siento rica, millonaria en un deporte donde no somos millonarios, yo me siento de esa manera”. Y con respecto al mensaje que les dejaría a los más chicos para incentivarlos a seguir para adelante esgrimió: “Que sueñen. Siempre les digo eso, que se animen a soñar grande, que se imaginen lo que quieran ser y que trabajen para eso. Que en el camino se van a encontrar con cosas buenas y malas pero que todo llega si realmente lo sienten y lo sueñan; yo los aliento a eso, a que sueñen y a lo grande”.

Foto: Mundo Atleta

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