Después del oro en los Juegos Suramericanos, la Selección Argentina disputará el Cuatro Naciones de Hammamet del 21 al 24 de octubre. Los rivales serán Túnez, República Democrática del Congo y Guinea, en una prueba clave antes del Sur-Centro.
Por Iñaki Erreguerena
El título conseguido en Santa Fe terminó una sequía de 16 años y aseguró la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Pero la Garra no tendrá demasiado tiempo para quedarse con ese festejo. En menos de un mes volverá a reunirse para jugar el Cuatro Naciones de Túnez, el primer paso de una preparación que apunta al Sur-Centro de fin de año, clasificatorio al Mundial de Hungría 2027.
El torneo se disputará entre el 21 y el 24 de octubre en la ciudad de Hammamet. Argentina enfrentará al seleccionado local, a República Democrática del Congo y a Guinea. La Confederación Argentina de Handball todavía no informó el orden ni los horarios de los partidos, pero confirmó que serán tres compromisos internacionales en cuatro días.
La Garra llegará con una confianza que no tenía al comenzar septiembre. En los Juegos Suramericanos ganó cuatro partidos, empató el restante y terminó invicta: goleó a Colombia por 34-11, superó a Chile 32-25, venció a Uruguay 26-21 y a Perú 39-11, antes de igualar 25-25 con Paraguay en la jornada que le dio el oro. La campaña terminó con 156 goles a favor, 93 en contra y una diferencia de +63.
Sin embargo, Túnez será otra clase de examen. El oro de Santa Fe consolidó una base joven, con muchas jugadoras del ámbito local y varias que tuvieron allí su primer torneo oficial con la Mayor. La convocatoria para África amplía ese grupo con nombres que sostienen recorrido en Europa y que estuvieron en el último Mundial.
Mariano Muñoz citó a 19 jugadoras. Las arqueras serán Candelaria Cuadrado, Valentina Menucci y Ayelén Rosalez. En la conducción aparecen Carolina Bono y Martina Romero. Entre las extremos están Mora Carballo, Lucía Dalle Crode, Berenice Frelier, Martina Mazza y Rosario Urban.
La lista se completa con las laterales Micaela Casasola, Malena Cavo, Martina Lang, Mara López y Macarena Sans; y las pivotes Sol Azcune, Giuliana Gavilán, Carolina Luque y Daniela Vaucher. El regreso de Vaucher, después de cuatro años fuera de la Selección, es una de las novedades de la nómina.
La presencia de Cavo, Bono, Gavilán, Casasola, Dalle Crode, Frelier y otras jugadoras que compiten fuera del país le da al equipo una variante que Santa Fe no había necesitado poner a prueba en profundidad. No se trata de desmerecer el título suramericano, sino de entender qué viene ahora: Argentina ya resolvió su primer objetivo oficial del año; en Túnez deberá encontrar respuestas ante tres rivales africanos y en condición de visitante.
El cruce con el local tendrá un condimento especial. Túnez fue el último rival argentino en el Mundial 2025 y aquel partido terminó 30-29 para la Garra. El antecedente ante Congo también es favorable, con un triunfo 25-16 en Japón 2019. Frente a Guinea, en cambio, será el primer enfrentamiento de la historia.
El Cuatro Naciones no definirá una clasificación ni entregará una medalla que cambie la temporada. Pero sí puede mostrar cuánto de lo construido en Santa Fe se sostiene cuando sube la exigencia. El equipo necesita aprovechar los tres partidos para ajustar su funcionamiento, ordenar la rotación y encontrar sociedades entre jugadoras que llegan desde distintos clubes y calendarios.
Ahí está el desafío real de la gira. El resultado importará, como en cualquier competencia internacional, pero el torneo será más valioso si Argentina vuelve con certezas: una defensa que mantenga la intensidad, variantes ofensivas claras y un grupo que pueda responder ante distintos desarrollos de partido. El Sur-Centro será el objetivo que marque el año; Hammamet será el lugar para empezar a prepararlo de verdad.
Foto: Jozo Crabaja





