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Luis Pérez: “Los esports nos encuentran más unidos a nivel federal”

Luis Pérez habló sobre los esports y los Juegos Nacionales Evita 2026

El integrante de DEVA habló con Argentina Amateur Deporte sobre el regreso de los deportes electrónicos a los Juegos Nacionales Evita, el desarrollo provincial, los desafíos organizativos y el camino que podría abrirse para los jóvenes argentinos.

El regreso de los deportes electrónicos a los Juegos Nacionales Evita tendrá en 2026 una segunda edición consecutiva y un objetivo que va mucho más allá de la competencia. La federalización de los esports aparece como uno de los principales ejes de una propuesta que volverá a reunir en Mar del Plata a jóvenes representantes de distintas provincias argentinas.

EA SPORTS FC 26 y Clash Royale serán las dos disciplinas que formarán parte del programa promocional. Cada jurisdicción podrá clasificar a un representante por videojuego, dentro de la categoría Sub 17, para disputar la instancia nacional prevista del 2 al 7 de noviembre.

Detrás de la organización volverá a estar DEVA, la Asociación de Deportes Electrónicos de Argentina. En ese contexto, Luis Pérez, quien participa del desarrollo de la propuesta, dialogó con Argentina Amateur Deporte sobre lo que dejó la experiencia de 2025, el impacto federal de los Evita y los desafíos que todavía tiene por delante la escena.

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Por: Emmanuel Scarabotti

Un segundo año para consolidar el camino

Para Pérez, que los esports vuelvan a los Juegos Nacionales Evita no representa solamente una continuidad en el calendario. También es una señal sobre el trabajo realizado durante la primera experiencia.

“Para nosotros es muy importante que los esports vuelvan a formar parte, por segundo año consecutivo, de uno de los eventos multidisciplinarios de juventud más importantes de nuestro país”, explicó.

La edición 2025 sirvió como primera experiencia dentro de los Juegos y dejó una evaluación positiva tanto desde la organización como desde la participación de los jóvenes.

Según Pérez, esa primera edición permitió empezar a construir un espacio en el que jugadores que todavía transitan etapas amateurs o de formación puedan competir representando a sus provincias.

“Sentimos que estamos marcando un camino para el desarrollo de los esports a nivel juvenil y para quienes, desde temprana edad, encuentran en esta disciplina una posibilidad de formación y, en el futuro, de desarrollo profesional”, señaló.

Para 2026, el objetivo será darle continuidad a ese trabajo y sumar nuevas herramientas que permitan jerarquizar la experiencia de los participantes.

Una de ellas será la Copa Esports, que quedará en manos de la provincia con mejor rendimiento combinado entre EA SPORTS FC 26 y Clash Royale.

“Si bien tiene un carácter simbólico, representa mucho de lo que venimos construyendo: una competencia cada vez más federal, con mayor participación y con las provincias encontrándose y creciendo juntas a través de los esports”, sostuvo.

Federalización de los esports: oportunidades en todo el país

El carácter provincial de los Juegos Evita aparece como uno de los puntos centrales de la propuesta.

Cada jurisdicción deberá desarrollar su propio proceso de selección para determinar quiénes serán los jóvenes que viajen a Mar del Plata. Para Pérez, esa estructura permite que el talento no quede limitado a las grandes ciudades o a los circuitos tradicionales de competencia.

“Que cada provincia pueda realizar su proceso de selección y llevar a sus representantes a una instancia nacional genera una oportunidad concreta para cientos de jóvenes”, explicó.

Durante los últimos años, señaló, pudieron observar jugadores con proyección en distintos lugares del país.

“El talento argentino siempre fue muy destacado, y las provincias del interior son una muestra de que existe un futuro muy prometedor para los esports”, remarcó.

Pero el resultado deportivo no es el único valor de la experiencia.

Para muchos participantes, viajar representando a su provincia implica conocer otros lugares, convivir con jugadores que comparten los mismos intereses y formar parte por primera vez de una competencia de alcance nacional.

“Es una oportunidad de conocer otros lugares, compartir con otros jugadores y vivir una experiencia que puede quedar en su memoria”, afirmó.

A eso se suma otro elemento: los vínculos que pueden generarse entre jugadores, entrenadores y referentes provinciales.

“No se trata solamente de competir, sino de compartir experiencias y generar vínculos”, resumió Pérez.

El desafío de organizar dentro de los Juegos Evita

La presencia de los esports también implica resolver necesidades propias de una competencia tecnológica dentro de un evento deportivo que reúne a miles de jóvenes.

Equipamiento, conectividad, dispositivos, reglamentos y funcionamiento de las partidas forman parte de la estructura que DEVA deberá coordinar durante la instancia nacional.

“El principal desafío es poder brindar una experiencia que no sea solamente competitiva, sino también de encuentro, intercambio y desarrollo conjunto entre las provincias”, explicó Pérez.

Para la organización, la tarea comienza mucho antes de que los jugadores lleguen a Mar del Plata.

DEVA mantiene contacto con las provincias, acompaña el desarrollo de la propuesta y puede colaborar con los procesos clasificatorios cuando sea necesario.

“La tarea de DEVA va más allá de los días de competencia”, destacó.

La experiencia del año pasado también dejó aprendizajes que ahora podrán aplicarse a esta segunda edición.

Según Pérez, la meta es que los participantes puedan concentrarse en competir y disfrutar mientras la estructura técnica y organizativa funciona detrás.

“Si logramos que un joven vuelva a su provincia con una experiencia positiva, nuevos contactos y más ganas de seguir desarrollándose en la disciplina, sentimos que también estamos cumpliendo una parte importante de nuestro objetivo”, aseguró.

De disciplina promocional a una posible integración oficial

Uno de los temas que aparecen mirando hacia el futuro es el lugar que los esports pueden ocupar dentro de los eventos multidisciplinarios.

Actualmente, EA SPORTS FC 26 y Clash Royale tendrán carácter promocional dentro de los Juegos Evita. Sus resultados tendrán premiación propia, pero no formarán parte del medallero general.

Para Pérez, uno de los próximos pasos podría ser modificar esa condición.

“Creo que uno de los pasos importantes hacia adelante sería que los esports puedan dejar de tener un carácter promocional y pasar a ser una disciplina oficial dentro de este tipo de eventos”, planteó.

El antecedente reciente de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 aparece como otra referencia. Allí, los deportes electrónicos fueron incorporados dentro de un evento internacional con representantes nacionales y medallas oficiales.

Para Pérez, experiencias como Santa Fe y los propios Juegos Evita ayudan a demostrar que existe una comunidad, jugadores, organización y capacidad competitiva alrededor de la actividad.

Competencias durante todo el año

El desarrollo juvenil también plantea otra necesidad: que las oportunidades no se reduzcan únicamente a una competencia anual.

Pérez considera que una estructura de circuitos provinciales y regionales podría permitir que los jóvenes tengan más instancias para competir, entrenarse y desarrollarse.

Esos torneos también podrían funcionar como procesos clasificatorios para futuras ediciones de los Juegos Evita.

“Sería muy importante avanzar en la creación de circuitos provinciales y regionales que permitan generar competencias durante todo el año”, explicó.

La idea permitiría construir un recorrido progresivo para quienes todavía se encuentran en etapas iniciales.

Un joven podría comenzar compitiendo en su localidad, avanzar hacia una instancia provincial y posteriormente representar a su jurisdicción en una competencia nacional.

De los Evita hacia competencias internacionales

La mirada de Pérez va incluso más allá de la instancia nacional.

A futuro, considera que los Juegos Evita podrían convertirse en uno de los primeros escalones dentro de un recorrido deportivo mucho más amplio.

“Sería muy interesante que los propios Juegos Evita puedan convertirse en una instancia dentro de un recorrido que permita a los jóvenes proyectarse hacia competencias de mayor nivel”, señaló.

Dentro de ese horizonte mencionó eventos como los Juegos Suramericanos, Panamericanos y otras competencias multidisciplinarias internacionales.

La posibilidad todavía depende del crecimiento de las estructuras competitivas, los procesos de selección y la consolidación institucional de los esports.

Sin embargo, los Evita ofrecen algo especialmente valioso: un primer contacto con la representación deportiva.

Los jóvenes no competirán únicamente con su nombre o nickname. También lo harán representando a su provincia.

Una base para el futuro

La segunda presencia consecutiva en los Juegos Evita marca otro paso en la construcción de una estructura juvenil para los deportes electrónicos argentinos.

Para Luis Pérez, la federalización de los esports será fundamental para que las oportunidades alcancen a jugadores que hoy se encuentran fuera de los principales centros competitivos.

La competencia de Mar del Plata será importante, pero el objetivo de fondo será lograr que la experiencia tenga continuidad.

“Detrás de cada competencia hay jóvenes que encuentran un espacio para participar, representar a su provincia, conocer a otros jugadores y descubrir hasta dónde pueden llegar”, reflexionó.

Y allí aparece el desafío que seguirá después de noviembre.

“Si logramos que esas experiencias tengan continuidad y formen parte de un camino de desarrollo, vamos a estar dando un paso muy importante para el crecimiento de los esports en Argentina”.

Fotos: Luis Pérez

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