
Matías Dell Olio será uno de los representantes argentinos en los World Skate Games de Asunción. Antes de viajar, habló con Argentina Amateur Deporte sobre la ambición de ganar, de competir cerca de casa y de la falta de inversión que todavía condiciona al skate nacional.
Por Iñaki Erreguerena
Los World Skate Games comenzarán el 2 de octubre en Asunción y reunirán a las principales figuras del skateboarding mundial. Para Argentina, la cercanía de la sede cambia la logística, pero no modifica la exigencia: habrá que medirse con los mismos rivales, los mismos jueces y la misma presión de una cita que define campeones del mundo.
Matías Dell Olio llegará como una de las referencias de la delegación. Junto a Mauro Iglesias, Felicitas Al Zein y Morena Domínguez, formará parte de la representación nacional que contará con apoyo del ENARD para competir en Paraguay.
“Estoy muy contento de ir a Asunción. Es la primera vez que estamos ahí y, siendo representantes de Argentina, estamos muy contentos de que sea en un país de Sudamérica. En la competencia buscamos siempre ganar: todos vamos con el objetivo de ganar”, contó Dell Olio a Argentina Amateur Deporte.
El Mundial no lo intimida, aunque reconoce el peso que tiene. “Tenés que estar un poco más enfocado. Terminan siendo los mismos trucos, los mismos jueces, los mismos haters. Es un poco complicado por la presión que le ponen todos porque dicen que es un campeonato del mundo, pero yo lo veo como un campeonato más”, explicó.
Esa frase no minimiza el torneo. Expone la manera en la que Dell Olio intenta competir: sacar al Mundial del lugar extraordinario para no convertirlo en una carga. En una disciplina en la que una caída, una decisión o un truco bien ejecutado pueden modificar todo, el desafío también pasa por no patinar condicionado por el contexto.
El skater, sin embargo, no se quedó solamente en la previa de Asunción. También marcó un límite claro al momento de analizar el presente local: “El skate en Argentina está creciendo por los chicos que están patinando, están muy motivados. Pero falta muchísimo apoyo en el deporte: mejores pistas, más campeonatos e inversión. Eso es lo que nos está alejando de los primeros del mundo”.
Ahí aparece la contradicción que atravesará a la delegación argentina. Hay talento, una nueva camada activa y representantes capaces de competir en el circuito internacional, pero todavía no existe una estructura equivalente a la de las potencias. Viajar a un Mundial cercano reduce distancias en el mapa; achicar la distancia deportiva requiere otra clase de respaldo.
Para Dell Olio, además, Asunción tendrá un valor personal. “Los sentimientos son hermosos. Ir a representar a mi país al lado de casa, a dos horas de vuelo, me hace sentir bien. Competimos en Europa, Dubái, Japón; ahora tenerlo en casa es distinto. Estuve viviendo con mi familia estos últimos días, no los veía hace un tiempo, y me dieron una energía enorme para ir al campeonato del mundo. La vamos a romper”.
Foto: Comité Olímpico Argentino



