
Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 logró la máxima expresión de un deportista argentino. Los oros concretados en vela, judo y hockey; más la medalla de plata en el tenis hicieron de un evento bisagra para el deporte argentino.
El 2 de octubre de 2009, durante la 121ª sesión del Comité Ejecutivo del COI en Copenhague, la ciudad brasilera de Río de Janeiro fue elegida sede de los XXXI Juegos Olímpicos de Verano. La misma sumó 66 votos y detrás quedaron Madrid, Tokio y Chicago.
De esta forma, comenzaba un nuevo ciclo olímpico y la ilusión argentina.
Pareto se convierte en leyenda
Hablar de judo argentino es hablar de Paula Pareto.
La atleta oriunda de San Fernando, provincia de Buenos Aires, tuvo una carrera privilegiada, pero a la vez sacrificada. Desde su debut en un torneo internacional, Pareto no bajo del podio.
Luego del Mundial de Astana donde fue campeona, llegaron los Juegos Panamericanos de Toronto, donde fue medalla de plata.
Los laureles conseguidos hasta ese momento la llevaron a Río a ser gran candidata del torneo olímpico en la categoría hasta -48 kg.

El camino fue duro y complicado. El primer combate fue por Ippon ante la última campeona juvenil, la rusa Irina Dolgova. En cuartos de final venció a la húngara Éva Csernoviczki. Para las semifinales, se midió ante la japonesa Ami Kondo, campeona mundial en 2014.
Ya para la final, la contrincante fue la surcoreana Jeong Bo-Kyeong, tercera en el Mundial de 2015. El combate fue dispar en el comienzo ya que la surcoreana atacaba y Pareto se defendía. Luego de dos golpes en la cara, produciéndoles un sangrado, Paula pudo hacerse de la ventaja con un Wasa-ari, punto que la llevó hasta el final de la pelea y la consagración olímpica.
El 6 de agosto quedará para siempre en la memoria y retina de todos los amantes del deporte olímpico.
Una plata que fue oro
Para el 2016, Juan Martín del Potro arrastraba una serie de lesiones en su muñeca derecha que lo inhabilitaba a poder participar en el tour de la ATP.
Tal es así, que llego a los Juegos Olímpicos de Río con ranking protegido.
Esto le imposibilitó no tener que cruzarse con los mejores del circuito en ese momento.
Así fue que el primer escalón hacia el podio olímpico fue nada más ni nada menos que un tal Novak Djokovic. El serbio, por esos años, era la atracción del circuito y llegaba con hambre de gloria luego de su fallida experiencia en Londres 2012 donde no llegó al podio, al perder por la medalla de bronce ante Delpo.

En un partido lleno de emociones y con tribuna repleta de argentinos, Juan Martín no sintió la presión y pudo lograr un valioso triunfo por un doble 7-6. Mostrando una derecha potente y letal para el serbio. Dos días después, en segunda ronda se midió ante João Souza (28° del ranking por aquellos años) Fue victoria en tres sets (6-3, 1-6 y 6-3). En tercera ronda se impuso ante el japonés Taro Daniel por 6-7, 6-1 y 6-2. Para cuartos de final, el rival fue el español Roberto Bautista Agut (15°) a quien derrotó por 7-5 y 7-6. En semifinales, se midió ante otro español: Rafael Nadal. El por entonces número 5 del mundo le dio batalla al argentino, siendo un partido agotador y cambiante. Luego de más de tres horas, Delpo se llevó el cotejo por 5-7, 6-4 y 7-5.
En la gran final por el oro, el argentino se midió ante el británico Andy Murray. Si bien del Potro venía con desgaste físico luego de una maratónica semifinal, el argentino luchó hasta el final por la presea dorada. Murray defendía el título obtenido en Londres 2012 y así fue. Se adjudicó el primer set por 7-5. Del Potro se recuperó en el segundo set y se lo llevó por 6-4. En 36 minutos, Murray se quedó con el tercer set por 6-2. Para el cuarto, ambos venían parejos, pero fue el británico quien impuso su juego y quebró a Juan Martín para terminar 7-5, alzándose con el oro luego de cuatro horas de partido.
Nuevamente la vela fue protagonista
Dos días después de la final del tenis masculino, el 16 de agosto el yachting argentino volvió a ser protagonista de la regata más importante dentro de un Juego Olímpico: la Medal Race.
La clase Nacra 17 es un monotipo catamarán diseñado en 2011 y producido por primera vez en 2012. En mayo de 2012, la Federación Internacional decretó a esta clase como olímpica, teniendo su presentación oficial en los Juegos Olímpicos de Londres. Para los Juegos de Río la clase se convirtió en mixta.
Así, Santiago Lange y Cecilia Carranza Saroli salieron a la Bahía de Guanabara a participar de un nuevo juego.
Si bien Argentina siempre fue protagonista en la vela, en este caso, de las 20 embarcaciones, sólo Nueva Zelanda y Australia se posicionaban como las candidatas a ganar el oro.

La primera regata, la dupla no tuvo un gran desempeño y culminó décima primera. Pero recién en la sexta carrera, comenzó a posicionarse entre los 10 primeros. Esto los dejó con chances de medalla a llegar a la Medal Race.
En dicha carrera, vale destacar que otorga doble puntuación, la dupla nacional sabía que debía buscar la tercera colocación y observar la posición de los tres barcos con posibilidades de ganar el oro. Nueva Zelanda, Australia, y Austria salieron decididamente a buscar el triunfo en la regata y se colocaron en las primeras posiciones. Pero la nave argentina fue penalizada en la salida y llegó última a la primera boya, cambiando todo el escenario. Sin embargo, Lange-Carranza comenzaron una remontada que los ubicó en sexto lugar, nuevamente en la pelea por el premio máximo, dependiendo de quien ganara la regata. Pero al llegar a la última boya, una nueva penalización les hizo perder varios puestos y las medallas parecían perdidas. Pero los argentinos volvieron a escalar las posiciones perdidas y cuando faltaban escasos metros, retornaron al sexto puesto que les dio la medalla de oro por un solo punto, sobre Australia y Austria, que acumularon a su vez puntos decisivos en contra debido a la llegada en primer lugar de Nueva Zelanda y al orden de llegada entre esas dos naves. La propia Carranza diría después que al llegar no se dio cuenta de que habían ganado
Los Leones y el oro histórico para el hockey argentino
El 18 de agosto, los 16 Leones que representaron a la delegación argentina lograron el histórico oro.
Los pasos previos a la gran victoria no fueron para nada fácil. En la fase preliminar, Argentina terminó tercera en el Grupo B, luego de empatar 3-3 con Holanda, ganarle 3-1 a Canadá, perder 1-2 con India, empatar 4-4 con Alemania -uno de los favoritos- e Irlanda 3-2. En cuartos de final, los Leones se midieron ante la poderosa España a quien venció por 2-1. En semifinales tocó Alemania. La historia marcaba que los teutones eran los favoritos, pero a la hora de entrar en la cancha, Argentina fue un huracán y contra todos los pronósticos los dirigidos por Retegui vencían por 5 a 0. En los minutos finales, Alemania decoró el resultado finalizando 5-2 y pasaje a la gran final.

En la final, Argentina debió enfrentar a Bélgica, que había brillado en el Grupo A. Argentina, al igual que Bélgica, nunca había disputado una final olímpica ni de un campeonato mundial, sin embargo, en el equipo revistaron siete jugadores que once años antes habían logrado para Argentina por primera vez el campeonato mundial juvenil. En 2 minutos iniciales ya iba 1 a 0 arriba Bélgica, pero antes del cierre del primer cuarto con goles de Pedro Ibarra e Ignacio Ortíz dieron la ventaja a Argentina. Con el comienzo del segundo cuarto, nuevamente Gonzalo Peillat (goleador del torneo) volvió a marcar y poner a la albiceleste por 3-1. Terminando el tercer cuarto, Bélgica pudo descontar, poniendo más incertidumbre para el final de cotejo. Ya en el cuarto y último cuarto, los belgas salieron con todo para empatar y en los últimos minutos puso un jugador más quitando al arquero. A 16 segundos de finalizar el partido, Agustín Mazzilli robó una bocha y se fue sólo hacia un arco vacío, otorgando el 4-2 definitivo y el oro para los Leones.
La participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016 fue la vigésima primera presentación oficial organizada por el Comité Olímpico Argentino (COA) y las federaciones deportivas nacionales de cada deporte con actuación en los mismos. La delegación estuvo integrada por 213 deportistas, de los cuales 139 fueron hombres (65.58%) y 74 fueron mujeres (34.42%), que participaron en 25 deportes. Se trata de la segunda delegación más numerosa en la historia del deporte olímpico argentino, luego de la delegación de Londres 1948, en donde compitieron 242 deportistas.
El abanderado fue Luis Scola en la Ceremonia de Apertura. Para el cierre de los Juegos fue Paula Pareto.
Para cerrar, la delegación nacional obtuvo cuatro medallas: tres de oro y una de plata. También 11 diplomas olímpicos. Ganaron medalla 22 deportistas de la delegación (10,79%) y otros 60 obtuvieron diploma olímpico (28,16%). En el medallero general ocupó la posición número 26 sobre 206 países participantes, lo que constituye el mejor desempeño del historial olímpico argentino en relación con la cantidad de participantes.
Fotos: Google





