
El extremo de Ferro analizó el oro conseguido por los Gladiadores en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026. La rotación del plantel, los encuentros cerrados ante Brasil y Chile y su adaptación a la Selección fueron algunos de los puntos que destacó.
Por Iñaki Erreguerena
Los Gladiadores cerraron los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026 con la medalla dorada y Jeremías Bus fue uno de los jugadores que sumó minutos dentro de la rotación argentina. El extremo de Ferro dejó su aporte durante el torneo y, tras la consagración, analizó las exigencias de su posición, el crecimiento colectivo y lo que significó compartir plantel con jugadores de mayor experiencia.
Bus tuvo participación desde el comienzo de la competencia y convirtió tres goles en el debut frente a Paraguay. Para el jugador de Ferro, la posibilidad de repartir minutos durante el certamen fue importante no solamente desde lo físico, sino también para que el plantel llegara con confianza a las jornadas determinantes.
“Creo que fue muy importante. Que todos pudiéramos sumar minutos hizo que cada uno se sintiera parte y fuera agarrando confianza a medida que avanzaba el torneo. Además, nos permitió repartir el desgaste y llegar de buena manera a los partidos más importantes”, explicó.
Argentina encontró sus mayores exigencias ante Brasil y Chile. Fueron encuentros de márgenes reducidos, diferentes a aquellos en los que los Gladiadores consiguieron establecer diferencias amplias. Bus consideró que esas situaciones obligaron al equipo a sostener su idea incluso cuando el desarrollo no era favorable.
“Fueron partidos muy cerrados y parejos, donde cualquier detalle podía hacer la diferencia. Creo que como equipo nos dejaron el aprendizaje de tener paciencia, mantenernos concentrados y seguir confiando en lo que veníamos trabajando, incluso cuando las cosas no salían como queríamos”, señaló.
En ese sentido, el extremo valoró especialmente lo que esos encuentros pueden aportar más allá del resultado inmediato: “Ese tipo de partidos también nos sirvió para crecer como grupo y saber responder en momentos de mayor presión”.
Su participación también permitió observar las diferentes tareas que debe cumplir un extremo dentro del funcionamiento argentino. Bus explicó que las indicaciones del cuerpo técnico iban mucho más allá de aparecer en los metros finales para definir.
“En defensa, el cuerpo técnico me pedía cerrar bien la cancha y hacer disuasiones al impar para tratar de cortar o dificultar la circulación de la pelota. En la salida rápida, estar atento para correr y aprovechar los espacios que se generaban”, detalló.
Sin pelota también aparecía otra responsabilidad táctica. “Si el 2 estaba muy arriba, desdoblar corto al espacio que dejaba para generar una opción más en ataque”, agregó. Una función que muestra la participación del extremo en distintas fases y no únicamente como finalizador de las posesiones.
Para Bus, la convocatoria también representó un cambio respecto de su actividad cotidiana en Ferro. Compartir entrenamientos y competencia con los Gladiadores elevó la exigencia y le permitió trabajar junto a jugadores con mayor recorrido dentro del seleccionado.
“Obviamente cambia la exigencia y también el contexto, porque estás entrenando con jugadores de mucha experiencia y a un nivel muy alto. Para mí es una oportunidad para aprender y tratar de aprovechar cada entrenamiento”, sostuvo.
Después del oro en Santa Fe, su objetivo pasa por mantenerse dentro del proceso. Bus tiene claro que una convocatoria no garantiza las siguientes y que buena parte de ese camino también se construye desde su rendimiento habitual en Ferro.
“Para poder seguir formando parte del proceso, creo que tengo que mantener la constancia, seguir entrenando y mejorando día a día, tanto en Ferro como cuando me toque estar con la Selección”, concluyó.
Santa Fe terminó con los Gladiadores en lo más alto del podio y, para jugadores como Bus, también significó sumar experiencia dentro de un seleccionado de mayor exigencia. La rotación le permitió tener protagonismo y los partidos más ajustados le dejaron una primera medida sobre lo que demanda responder cuando el margen de error se achica.
Foto: CAH




