
El pivote de San Fernando repasó el título conseguido en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, analizó los duelos ante Brasil y Chile y contó cómo vivió su nuevo rol en la Selección Mayor.
Por Iñaki Erreguerena
Santiago Laborde pasó de ser capitán de Los Juniors a integrar un plantel de los Gladiadores que conquistó la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Después de obtener la plata en los Panamericanos Juniors de Asunción 2025, el jugador de San Fernando volvió a subirse a un podio internacional, esta vez con una responsabilidad diferente.
“La primera diferencia es que fue un torneo con la Selección Mayor, una responsabilidad más grande. Me había tocado ser capitán con los Juniors y ahora estoy en un nuevo rol, soy de los más chicos. Traté de tomarlo con responsabilidad”, explicó Laborde en diálogo con Argentina Amateur Deporte. También destacó la diferencia entre ambos escenarios, especialmente por el acompañamiento del público en Santa Fe: “En los Juniors sabíamos que el rival más fuerte era Brasil, acá teníamos un torneo más complicado. La cabeza era otra”.
Uno de los partidos determinantes para conseguir el título fue la victoria por 18-17 ante Brasil, en un encuentro marcado por el bajo goleo y la solidez defensiva argentina. Laborde, que tuvo participación en el centro de la defensa, explicó el planteo del equipo dirigido por Rodolfo Jung: “Preparamos el partido sabiendo que no teníamos que darles pelotas fáciles para que conviertan de contragolpe. La idea era llevarlos a nuestro campo. Teniendo muy buenos defensores que ayudan a los arqueros, eso se hace más fácil. Desde el punto de vista táctico y estratégico, el partido nos salió favorable”.
La integración del plantel también fue uno de los aspectos que destacó el pivote. Con jugadores jóvenes y otros que compiten en Europa, el grupo debió construir rápidamente una relación dentro y fuera de la cancha. “Creo que gran parte de eso lo dieron los capitanes, que nos integraron y nos dieron confianza. Los más chicos nos conocemos de entrenar en el CeNARD, pero con los más grandes que vienen de Europa no nos conocemos tanto. Fuera de la cancha se formó un muy buen grupo, con mucho respeto”, señaló. Además, remarcó que esa confianza fue creciendo durante el torneo y permitió que todos encontraran su lugar en el equipo.
La definición ante Chile terminó 27-27 y le permitió a Argentina quedarse con el oro por diferencia de gol. los Gladiadores llegaron a tener cuatro tantos de ventaja en el segundo tiempo, pero el conjunto trasandino logró igualarlo sobre el cierre. “Fue una final tremenda. Sabíamos que el empate nos favorecía. Chile estaba muy bien, tenía mucha experiencia, algo que a nosotros nos faltaba. No fluimos tanto en ataque como ellos, que tenían muchas respuestas y variantes tácticas”, reconoció Laborde.
El jugador también marcó las diferencias entre los planteos utilizados frente a los dos principales rivales del torneo. Mientras que contra Brasil la prioridad había sido cerrar la defensa y aprovechar los contragolpes, ante Chile Argentina buscó correr más la cancha. “Por eso el marcador fue más abierto. Planteamos el partido sabiendo que había que dejar todo y que no había otra posibilidad que conseguir el oro”, explicó.
Por último, Laborde se refirió a las exigencias que encontró al pasar del handball de clubes a la Selección Mayor. “Te exige dar el máximo y ser profesional. Yo estudio y no trabajo por los viajes. Tenés que tener buen descanso, alimentación, estar en los detalles y no dejar pasar ningún dolor. Eso es lo que más te pide la Selección en comparación con el club. Los Gladiadores te llevan a llegar a un nivel máximo”.
Con el título en Santa Fe, Argentina también aseguró su clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Para Laborde, la experiencia significó un nuevo paso en su recorrido internacional, después de haber sido referente de Los Juniors y de comenzar a encontrar su lugar entre los jugadores de la Selección Mayor.
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