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Victoria con sabor a poco

En un partido con cuatro jugadores debutantes y Gabriel Picatto como Head Coach, y con la baja de Gallizi por COVID, la Selección Argentina venció a Chile 67 a 61 y se posiciona primero en el Grupo A de la clasificación a la AmeriCup 2022.

Tras 9 meses sin partidos oficiales, los jugadores argentinos entraron al estadio de Obras Sanitarias vistiendo la camiseta con el número 10, y la leyenda “Maradona” en la espalda, en homenaje al fallecimiento del astro argentino. Luego de los movimientos precompetitivos, se mostró un video narrado por Fabricio Oberto, para cerrar el reconocimiento.

El conjunto argentino arrancó con mucho entusiasmo, marcó un parcial 6-0 a favor, con buenos movimientos de pelota debajo del aro. La falla más dolorosa fue desde el juego perimetral, que a la primera mitad llevaban un score de 2 tiros convertidos de 12 ejecutados. Chile centró su juego con Manuel Suárez, que para el cierre del primer tiempo fue el máximo anotador con 15 puntos.

El primer cuarto fue para los conducidos por Gabriel Picatto, quienes se fueron al primer descanso 20-16. El experimentado jugador de Boca, Carlos Schattmann, aportó 3 asistencias y condujo el juego en la victoria parcial, con el aporte de Javier Saiz desde debajo del aro con 6 puntos. Pero la selección comenzó a demostrar ya en este parcial una planicie en la conversión, con el aguante de más de 4 minutos sin convertir.

Para el segundo chico, el equipo que dirige Cristian Santander encontró en Suárez el sostén que les permitió meter un parcial de 18-11, y cerrar la primera mitad con victoria 34-31. La clave del conjunto trasandino estuvo en los rebotes ofensivos, y en que Picatto apostó a la rotación del banco, que no fue efectivo para el conjunto albiceleste.

Las fallas en el tiro externo se extendieron en la segunda mitad del partido. Estuvieron desdibujados los jugadores con experiencia, e imprecisos los debutantes, y esta combinación supo ser aprovechada por los chilenos, quienes no han tenido que acudir a las faltas para frenar ataques argentinos.

Argentina tardó 5 minutos en convertir en el tercer cuarto, cuando Federico Aguerre logró capitalizar un triple. La sequía de puntos se extendió un tiempo más, hasta que una buena asociación de Fernando Zurbriggen con Máximo Fjellerup le devolvió movimiento al marcador local. Esta pausa de tantos hizo que se extendiera la diferencia con respecto al score chileno, de la mano de Diego Silva y Franco Morales.

Lo que evitó que los chilenos no aumentaran la distancia de puntos, fueron las pérdidas de balón provocadas sobre todo por Nicolás Carvacho y Morales (4 cada uno), que sumaron en el equipo un total de 13. Aunque con un envión final argentino y un triple de Franco Baralle, Argentina logró empatar el encuentro 47-47.

Todo el envión que había perdido Argentina en el segundo y buena parte del tercer cuarto, fue repuesto en el último chico, donde comenzó poniéndose arriba por cuatro 54-48, después de dos cuartos de desventaja. Los movimientos defensivos de los de Picatto se ajustaron, con una defensa más punzante por la zona perimetral, dado que el entrenador apostó por jugar sin pivot, y con doble escolta (Leo Lema y Fjellerup).

De todas maneras, una nueva meseta en el marcador se hizo presente en el partido, para ambos equipos. Un buen parcial de Aguerre y dos conversiones en triples, sumado a la exclusión de Morales por antideportiva, logró acceder a cinco puntos de ventaja, que duró poco por el aporte de Ignacio Arroyo para el conjunto chileno.

En los últimos minutos del partido, un ping pong de tiros exteriores puso en tablas a ambos equipos, que fue rápidamente superado por el primer triple y cuarto punto de la noche de Schattmann. Si bien no hubo mucho para destacar, Argentina logró superar a Chile 67-61, con Fjellerup como máximo anotador local con 14 puntos y 5 rebotes, mientras que el máximo anotador del encuentro fue Suárez con 21 puntos y 9 rebotes.

Esta victoria fue de vital importancia para Argentina, que lo pone 2-1 en victorias y compartiendo la punta en el grupo con Venezuela. El encuentro sirvió para que Picatto pueda mover el equipo en la cancha, les de minutos y experiencia y poder revisar las falencias y fortalezas que presentan, de cara al encuentro de mañana, que si bien los colombianos han caído ante la Vinotinto 69-73, presenta en su platilla jugadores de talla alta que pueden ser determinantes bajo el aro.

La Selección Argentina cerrará la ventana FIBA mañana a las 22.10 hs, frente a Colombia, en Obras, con transmisión de TyC Sports.

Fotos: Prensa FIBA Americas.

Sol D'Amato

Soy Periodista Deportiva, Profesora de Educación Física y Fotógrafa. En este sitio escribo sobre básquet nacional.

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