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Argentina 27- Suecia 22: donde nacieron los Gladiadores

El 18 de enero del 2011, la Selección Argentina masculina Adulta obtuvo un triunfo histórico en el Mundial de Suecia. El recuerdo de Dady Gallardo, Federico Fernández, Maxi Ferro y Andrés Kogovsek.
Por Romina Miranda

Una fecha que no se borrará jamás: 18 de enero del 2011. Ese día el equipo dirigido por Dady Gallardo consiguió la victoria más importante de su historia.

La frase “de las victorias más importantes de la historia” puede sonar tremendista pero es lo que reflejó en ese entonces este 27-22 ante el local Suecia en el Mundial 2011 por la cuarta fecha del Grupo D y lo que significaba el pase a segunda ronda.

Federico Fernández en su primer Mundial Adulto

Fue un torneo soñado porque mostró su mejor cara: fuertes mentalmente y tácticamente tenían un buen funcionamiento. Ellos iban a ganar y así lo hicieron. Matías Schulz, el arquero histórico argentino, tuvo 43 % de efectividad, 17 tapadas y fue elegido como el mejor jugador del encuentro. Y el extremo derecho Federico Pizarro fue el máximo goleador de Argentina con seis tantos.

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En Gotemburgo los Gladiadores lo ganaron desde antes de entrar al campo de juego porque hicieron una arenga como nunca antes. Dady Gallardo lo recuerda de la siguiente manera: «La arenga antes del partido fue tremenda. Estábamos al lado de los suecos y no sé por qué los chicos empezaron a gritar como si fueran indios. Los suecos miraban y no entendían por qué estábamos así».

Haberlo hecho en su casa será siempre recordado. Fue un Mundial donde las cosas salieron muy bien y donde el equipo pudo jugar en la máxima expresión

Andrés kogovsek

Entre este grupo había unos chicos que habían sido cuartos Bahréin 2007 y sextos en Egipto 2009: Federico Fernández y Diego Simonet. En Suecia 2011, ellos jugaban su primer Mundial con la Selección Argentina Adulta.

El jugador de San Fernando, con 21 años en ese 2011, destacó la labor del equipo: «Para este grupo de recambio desde que estuvimos con Dady fue nuestra primera derrota rutilante mundial y esto puede haber cambiado la historia de este grupo de jugadores. Fue una victoria a nivel mundial, contra el local que en ese torneo terminó siendo tercero».

El eterno capitán, Andrés Kogovsek es otro de quienes fueron protagonistas ese 18 de enero y tiene un grato recuerdo: «Fue un partido histórico, hermoso, el equipo jugó fantástico. Haberlo hecho en su casa será siempre recordado porque fue un Mundial donde las cosas salieron muy bien y donde el equipo pudo jugar en la máxima expresión. El partido se fue jugando bien y se fue cerrando. Con mucho público, un lindo Mundial que vamos a recordar para siempre».

Maxi Ferro fue uno de los Gladiadores que anotó dos goles y recordó una charla con Andrés Kogovsek camino al micro: «Iba hablando con el capi y me decía que era un partido para jugarlo sobre todo tranquilo porque la presión de ganar y pasar de grupo era de los suecos, que eran locales y que tenían que mostrar ante su público. Que la presión no la teníamos nosotros y que salgamos a disfrutar».

Nacía una generación de jugadores: los Gladiadores

Los Gladiadores no solo ganaban un partido del Mundial sino que lo hacían ante los anfitriones y ante más de 12.000 espectadores. Argentina manejó el partido desde el comienzo y no permitió que los escandinavos se lucieran ante toda la gente presente que los apoyaba. «Todo el partido lo manejamos y lo ganamos con mucha solvencia. Nos dio el pase a la Main Round. Creo que es el comienzo de los Gladiadores», rememoró Dady. Federico Fernández añadió: «Fue un partido perfecto nuestro. Defendimos como leones, Mati Schulz atajó 10 puntos… casi todo el partido ganando».

«Muy incómodo para ellos. Nosotros jugando muy largos los ataques, al borde del pasivo. Con la defensa abierta que los incomodó muchísimo en el segundo tiempo y a partir de buenas defensas aprovechar para el contraataque. Fede Vieyra, Sebastián Simonet, Juan Pablo Fernández y Diego Simonet generaron muchos espacios y Gonzalo Carou pudo encontrar para lanzar desde el pívot… Pablo Portela en el avanzado funcionó bárbaro poniendo a los suecos a lanzar desde lugares incómodos», expresó Maxi Ferro sobre la forma en la que fue planteado el partido.

Fue una victoria a nivel mundial, contra el local que terminó siendo tercero

Federico Fernández

Mariano Cánepa, Gonzalo Carou, Federico Fernández, Juan Pablo Fernández, Maximiliano Ferro, Fernando García, Andrés Kogovsek, Damián Migueles, Federico Pizarro, Pablo Portela, Leonardo Querín, Matías Schulz, Diego Simonet, Sebastián Simonet, Agustín Vidal y Federico Vieyra fueron los argentinos que llevaron al handball nacional a lo más alto. El entrenador era Dady Gallardo.

«Ese encuentro fue el punto de inflexión en el equipo para lograr todo lo que se vino en los años posteriores. Estábamos viendo el partido entre Eslovaquia y Corea donde los segundos habían ganado por muchos goles (31-26) y no nos quedaba otra que ganar», explica Dady Gallardo.

Era sabida las diferencias entre amateur y profesionalismo, entre el handball argentina que estaba creciendo y entre una selección de suecos que eran locales y tenían mayor infraestructura. La gran pregunta es qué tuvieron los Gladiadores para ganar, Gallardo respondió: «Tuvo la visión de posibilidad de ganarle a una potencia como Suecia, en su casa, en su Mundial. Mucha concentración durante el partido, mucho juego y mucha disciplina táctica. Fueron muy creyentes con lo que habíamos planteado y no se salieron del libreto. Entre el orden táctico y la mentalidad ganadora hizo que se triunfe en el partido».

Los goleadores en el histórico triunfo argentino fueron Federico Pizarro con 6 tantos, Damián Migueles y Agustín Vidal con 4; Diego Simonet y Juan Pablo Fernández con 3; Maximiliano Ferro y Sebastián Simonet con 2; y Leonardo Querín, Federico Fernández y Gonzalo Carou, con una anotación cada uno.

Entre el orden táctico y la mentalidad ganadora hizo que se triunfe en el partido

Dady Gallardo

Este fue uno de los puntales en el Mundial de Suecia 2011 para que Argentina registrara una posición final de 12°, siendo la mejor ubicación histórica como lo haría cuatro años más tarde en Qatar 2015.

Romina Miranda

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Periodista y Docente.

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