Ni superhéroes, ni pobrecitos: ¡Deportistas!

0
8

La interesante mirada de Wanda Holtz, Coordinadora Técnica Deportiva de ENARD y especialista del deporte paralímpico.

“¿Querés escribir una columna sobre la gestión del deporte paralímpico?”. Cuando esa pregunta llegó a sus oídos, Wanda Holtz no dudó ni un instante. Colocó en un cóctel sus pensamientos, experiencias y conocimientos, y con palabras sencillas y directas ofreció una mirada diferente.

Así, la Lic. Wanda Holtz volcó en el blog TheSportsCoffice.com, sus ideas. “El principal problema que enfrenté a la hora de gestionar fue la falta de información”, escribió en las primeras líneas de su texto.

“Empecemos por lo básico. Una persona con discapacidad es eso: una persona con discapacidad. Como dice la psicopedagoga Constanza Orbaiz no tienen necesidades especiales ni capacidades diferentes, y no son angelitos, ni pobrecitos”.

A través de su relato, Wanda Holtz cuenta que recibió solicitudes basadas en lo caricativo y en la compasión. “A esto lo llamo discriminación invertida, un término poco común que lo uso cuando identifico beneficios, por el puro hecho de que la persona posea algún tipo de discapacidad. Es desconocimiento”, describe.

“Para analizar el nivel del deportista se deben usar los mismos parámetros que en el deporte olímpico: marcas, tiempos, resultados, curva evolutiva y demás. Por lo tanto, para acceder a los derechos que el alto rendimiento conlleva (becas, premios, etc) los deportistas o equipos deben estar a las altura de las obligaciones”, explica.

“Hay que tratar a los deportistas paralímpicos como atletas que son, no como pobrecitos o campeones de la vida. Tal vez suene duro, pero el alto rendimiento es así: hiriente, exclusivo, egoísta. Solo hay un campeón y dos que lo escoltan. El resto tendrá que seguir trabajando mucho”, agrega.