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¿Cómo saber que estoy listo para competir mi primera carrera?

Sin dudas que el sueño de muchas personas que comienzan a correr, es empezar a competir en pruebas o distintas maratones. Sin embargo, ¿cuándo estoy listo para competir mi primera carrera?

Siempre uno tiene ese bichito de “correr una maratón”. Sin embargo, no es tan sencillo como parece. Primero, uno debe tomar la decisión de salir de las comodidades en las que vive, o hacerse un tiempo dentro de la rutina, para salir a correr y poner en funcionamiento el cuerpo. Una vez que se adquiere cierta costumbre, la pregunta es lógica: ¿cuándo estoy listo para competir mi primera carrera?

Si tu idea es correr una maratón, lo cierto es que es un proceso largo. Si recién estás llevando adelante las primeras semanas de entrenamiento, será imposible poder competir en una maratón o en cualquier prueba: las distancias, tener gente alrededor, las presiones y la ansiedad juegan un papel fundamental.

A raíz de esto, lo mejor es entrenar, primero, el aspecto físico: comenzar a realizar distintas distancias, para que el cuerpo se vaya acostumbrando. No solo eso, sino que también es posible que, ante la exigencia, aparezcan distintas lesiones, como contracturas, calambres o desgarros. Entonces, es importante ir llevando el cuerpo de a poco para evitar problemas físicos en el corto y mediano plazo.

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Para ello, uno deberá mantenerse por meses bajo entrenamiento antes de lanzarse a competir. Es de vital importancia mantener una rutina diaria y tomarlo con la seriedad que el entrenamiento lo amerita. A su vez, es muy importante acompañarlo con una buena alimentación a cada entrenamiento, porque sino el cuerpo también pasará factura.

Otro de los enfoques para saber si estoy listo para competir mi primera carrera es la parte mental. Muchas veces queda de lado, pero si uno se inscribe en una competencia, es muy importante tener bien en claro los objetivos que uno tiene y manejar la ansiedad de la primera vez: en las semanas previas aparece un miedo por el que se puede desistir de la competencia; por eso es vital estar bien seguro de que es el momento.

Para ello, uno de los consejos es empezar con objetivos bajos e ir subiendo de a poco. Por ejemplo, lo ideal sería comenzar, como primera meta, con poder culminar la prueba sin mayores inconvenientes: con la ansiedad, los calambres aparecen. Por estas razones, es muy importante tener la cabeza centrada a la hora de correr.

Con todo esto, el último paso es haber atravesado los últimos meses sin ninguna complicación física: si pudiste realizar grandes distancias, tenés la cabeza centrada y lograste estar varios meses sin lesiones, estarías listo para poder competir tu primera carrera. Eso sí, la semana previa es vital que bajes cargas, pero eso no significa que no entrenes: simplemente disminuir la exigencia; además de estar bien hidratado.

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