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Vóley

Victoria Mayer: una carrera meteórica

La joven armadora de la selección Argentina dialogó con AAD sobre su carrera y su reciente traspaso al Chieri italiano.

Por Joel Katz

“Si en el 2017 me decías que este año iba a estar jugando por la clasificación olímpica, y teniendo la chance de ir a los Juegos Olímpicos, no sé si te creía”. Esta frase de Victoria Mayer resume lo que todos vimos en este último tiempo: una carrera que se está desarrollando muy rápidamente, y que parece no tener techo.

Con apenas 19 años, Mayer confirmó a fines de marzo que a partir de la próxima temporada (cuando sea posible la reanudación), jugará en el Reale Mutua Funura Chieri. Este es un equipo que disputa la Liga A1 de Italia, una de las más competitivas de Europa y del mundo. “Estoy muy contenta por este nuevo desafío, para mi es cumplir un sueño, siempre quise jugar en Europa” afirma Vicky. Además confiesa “no lo pensé mucho, obvio que están las charlas con la familia y el análisis, pero ya es algo que estaba en mis planes”.

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Además, asegura que a la hora de analizar la propuesta junto a su representante Carolina Costagrande, a quien le atribuye gran mérito en este paso en su carrera, tuvieron en cuenta también cómo el club la ayudará a ella: “Si bien era una propuesta del voley italiano, con todo lo que eso significa, con Caro también analizamos la propuesta en base a lo que el club me va a permitir en mi crecimiento y desarrollo como jugadora, ya que al ser tan joven tengo que pensar también en mi proyección”.

Claro está, toda la situación actual retrasará por un tiempo el comienzo de la primera experiencia europea para la santafesina. Aún así, prefiere verle el lado positivo: “Tenía la expectativa de que sea un gran año, pero se pueden sacar muchas cosas buenas de la cuarentena. Sirve para hacer un parate y repensar cosas, o reencontrarse con personas. En mi caso sirvió para estar con mi familia, en mi casa, donde generalmente no estoy”. Aún así, el vóley sigue estando cotidianamente: con la selección, entrenan de lunes a sábado, encontrándose 3 veces por semana mediante Zoom, para “entrenar todas juntas y vernos un poco las caras”. Sumado a ello, hubo contacto con la gente del Chieri, aunque más que nada “para conocerse un poco”, en propias palabras de la jugadora argentina.

Antes de pasar al conjunto italiano, Mayer jugó la última temporada en el Flamengo de Brasil, en lo que fue un paso breve pero fructífero para ella. “Crecí mucho como jugadora y como persona, aprendí muchas cosas. Jugar en la Superliga Brasilera es importante a nivel mundial, hay un gran nivel, me tocó jugar con grandes jugadores, tanto enfrentarlas como compartir equipo. Me voy conforme porque logramos el objetivo de mantener la categoría. Me llevo los mejores recuerdos”.

Como ella misma marca, el deporte en general era algo muy habitual en su familia; de hecho, tanto su padre como su madre jugaron al vóley, también como armadores. Por eso, este deporte parecía un destino casi inevitable para Vicky, que empezó a jugar a los 6 años, en Regatas. Sin embargo, confiesa que “al principio, me hubiera gustado jugar al básquet, pero no muchos clubes tenían la rama femenina. Me terminé inclinando por el vóley, poco a poco me fui metiendo y me gustó mucho”. Vaya si esta decisión terminó dando sus frutos.

En su aún corta pero muy destacable carrera, otro de los hitos de Mayer es su temprana aparición en la selección mayor: en 2019, apenas 2 años después de disputar el Mundial sub 18, tuvo sus primeras apariciones en la selección mayor. Estuvo presente en el preolímpico de Estados Unidos, en los Panamericanos de Lima, donde las Panteras lograron un histórico bronce, y en la Copa del Mundo de Japón.

En enero de este año, llegaría el turno del preolímpico en Colombia, donde el equipo de Ferraro logró la clasificación a Tokio. “El preolímpico particularmente lo viví muy intensamente, por lo que estaba en juego. Fue una experiencia que me marcó y me voy a acordar siempre”, marca Victoria, sobre el certamen disputado en Bogotá. “Teníamos muchas cosas en contra, Colombia venía teniendo un gran rendimiento, el gran marco de público local, el primer set (del partido final) que nos ganaron muy bien ellas, así que tuvimos que revertir esa situación. Fue una experiencia increíble, todavía me cuesta un poco dimensionarla”, cuenta Vicky, que además afirma que sintió una conexión muy grande con sus compañeras en este torneo. “Estoy muy contenta con las compañeras que tengo, me aportan muchísimo”.

Justamente después de la clasificación olímpica lograda por las Panteras, en Argentina empezó a crecer el movimiento que busca la profesionalización del vóley femenino en el país, reclamando por la desigualdad de condiciones entre la rama masculina y la femenina en nuestro país. Al respecto, Vicky opina: “Sabemos que la profesionalización no es algo que se da de la noche a la mañana, pero creo que estamos en camino, que de a poco se puede ir logrando. Los resultados estos (de las Panteras) acompañan mucho a esta movilización que se está haciendo”.

En la carrera de un deportista, más allá de las condiciones propias, siempre es importante contar con un buen acompañamiento, y una pieza clave siempre son los entrenadores. “Cada uno de mis entrenadores supo aportarme lo suyo, y sirvió para mi crecimiento, para llevarme adonde estoy ahora, todos fueron claves”, reconoce la armadora. “Podría decirte mi prima, Jimena Sedlacek, o Guille Cáceres, que me ayudó mucho en mis primeros pasos en la selección”. También aparece, inevitablemente, el nombre de Hernán Ferraro, actual entrenador de Las Panteras. “Hernán obviamente también fue importante, me dio la posibilidad de estar en la seleccion mayor. Además nos trajo otro punto de vista, que ayudó mucho para seguir con el legado que dejaron los entrenadores anteriores”.

El deporte, si bien es gran parte de la vida de Victoria, no es lo único a lo que le dedica tiempo. A pesar de lo exigente que es el nivel al que compite, la santafesina está cursando a distancia la carrera de Nutrición. De hecho, durante los Panamericanos de Lima el año pasado, su compañera Yas Nizetich subió una foto a Instagram donde se puede ver a Mayer estudiando, apenas horas después de vencer a Brasil en fase de grupos. “Se que me va a llevar más tiempo que alguien que sólo se dedica a la carrera, pero la voy llevando, tratando de organizar los tiempos, porque me gusta mucho”, cuenta al respecto la nueva jugadora del Chieri.

Si bien el panorama mundial es de incertidumbre, Vicky cuenta lo que espera de esta nueva experiencia en su carrera que será jugar en Italia: “Las expectativas son altas. Buscaré crecer y seguir desarrollándome, como persona y como jugadora. Tendré la posibilidad de jugar en una de las mejores ligas del mundo, asi que buscaré aprovechar esa oportinidad”, declara Mayer, que a su vez tendrá la oportunidad de jugar frente a quien reconoce como su referente en la actualidad, la armadora polaca Joanna Wolosz, jugadora del Imoco Volley Conegliano. “Nunca la vi jugar en vivo, así que es otra oportunidad que voy a poder aprovechar”.

Así, a pasos agigantados, viene creciendo la carrera de Victoria Mayer. Ella mismo reconoce que se dio todo muy rápido, incluso más de lo que esperaba. Sin embargo, hasta ahora ha demostrado estar a la altura, y tendrá mucho tiempo más para seguir creciendo. También para seguir demostrando por qué se ha ganado un lugar en la selección nacional, por qué se han fijado en ella desde una de las ligas más competitivas del mundo, y por qué genera tanta ilusión en la comunidad no solo del vóley, sino del deporte argentino, que se ilusiona con ver en ella a una estrella.

Foto: deporfe.com

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