fbpx
Generales

Paula Pareto tomará la posta de los proyectos sociales de Braian Toledo

Paula Pareto continuará con los proyectos sociales que tenía a cargo Braian Toledo, a un mes de su fallecimiento. Con el afán de continuar el legado de Braian, “La Peque” se hará cargo de los mismos en un claro ejemplo de que el deporte puede ayudar a los que más necesitan. El programa solidario está a cargo de Huella Saint Gobain y tiene a varios deportistas argentinos dando una mano.

La del corazón gigante que nos hace emocionar en cada competencia a la que va, en cada Juego Olímpico, Panamericano o torneo donde esté. La que nos demuestra día a día que nada es imposible, que los sueños se cumplen, la importancia del sacrificio, de la entrega, el trabajo y que también muestra a diario su lado solidario; hoy nos demuestra que su corazón no tiene techo. Paula Pareto continuará con los proyectos solidarios que tenía a cargo Braian Toledo en el programa de Huella Saint Gobain, en honor al fallecimiento de su amigo a un mes del accidente que lamentablemente le costó la vida.

Paula venía recuperándose de una lesión que la viene maltrayendo desde el año pasado. Y cuando parecía que volvía al tatami para cerrar una clasificación olímpica a la que le falta medio paso, la pandemia del coronavirus y la decisión de la Federación Internacional de Judo de suspender todos los torneos hasta fines de abril, la obligaron a postergar por un tiempo su vuelta a las competencias. Tras la suspensión del Grand Slam de Ekaterinburgo, donde la temporada pasada logró la medalla de oro, “La Peque” cumplió con los 14 días de cuarentena obligatoria y ni bien pasaron las dos semanas cambió el judogi por el delantal de médica, aunque desde ya hace varios años que desempeña las dos actividades a la par.

“Es lo que él hubiese querido. Sé que no le voy a llegar ni a los talones, porque su compromiso era total. Pero al menos quiero ayudar. Ya acordamos con la empresa Saint Gobain para tomar la posta de sus proyectos en el programa Huella. Hablé con Graciela del merendero Los Pepitos en Merlo y voy a seguir lo que empezó en la sociedad de fomento en Florencio Varela. Porque, además, es lo que quiere la familia de Braian. Su madre y hermanos saben que es lo que a él lo hacía feliz”, le dijo al equipo de prensa de Huella Sant Gobain ante el hecho de ser ella quien continúe con el proyecto solidario de Braian Toledo.

Artículos Relacionados

-Todo en honor a Braian. Qué lindo, ¿no?

-Y claro, si era una persona única, maravillosa en todo sentido, de otro mundo. Alguien que realmente hizo sacrificios extremos, pero se mantuvo con la mentalidad y la humildad para alcanzar sus metas. Por eso no tengo más que palabras de admiración. Cuando lo cruzaba, se lo decía. Y él me decía que me admiraba a mí. Qué loco, ¿no? Hablábamos mucho, era muy cálido, siempre queriendo saber cómo estaba tu familia, lo verdaderamente importante… Por eso era diferente. Y por eso su legado va mucho más allá de lo genio que era como deportista.

-¿Cómo es una cuarentena para alguien tan intensa, que usa casi todas las horas del día? Por tus redes te vimos creando ejercicios, entrenando igual, haciendo de todo…

-Sí, no la sufrí para nada. Aproveché para hacer otras cosas, disfruté la casa y me entrené igual, en doble turno. Me puse al día para ordenar, limpiar a fondo, leer libros recomendados, actualizarme con estudios de medicina, hacer meditación y reencontrarme conmigo misma. Me organizaba como habitualmente hago: a tal hora limpiaba, a tal leía y así con todo. También comí sano, que es algo que habitualmente no puedo hacer en el hospi. Los 14 días se me pasaron rápido.

-Terminó la cuarentena y te fuiste al hospital. ¿Con miedo, con ganas? Contame del regreso.

-Con ganas. Es lo que elegí, me gusta mucho. Y tampoco es que los traumatólogos estamos en el frente de batalla, como los médicos clínicos. Pero me gusta ayudar a los colegas, además en el hospi hay mucha prevención. Nos preparamos para lo peor, me parece lo más lógico. Pero ojalá, como pienso yo, la curva de contagio no sea tan grande y no colapse el sistema de salud.

-¿No te da miedo el contagio? Más que nada teniendo en cuenta que sos atleta de alto rendimiento y dicen que, si te toca, puede dejarte alguna secuela.

-El miedo no entra en mí. Primero que hay medidas de prevención y segundo que en el abc de los médicos está que no hay que tener miedo ni entrar en pánico. Sé que hay médicos y personal de la salud que renunciaron a sus puestos por esa pandemia, pero a mí me encanta el servicio. Siempre dije que quería estar en la Cruz Roja y en Médicos Sin Fronteras, atender donde más se necesite, aunque todavía no lo pude hacer por el tema deportivo. Pero la vocación está, el miedo no.

-¿Qué sentís cada día, a las 21 horas, cuando todo el mundo aplaude al personal de la salud, vos incluida? ¿Te emociona?

-Está bueno el reconocimiento. Pero no debería ser sólo para el personal de salud. Hay muchos héroes anónimos que están en la calle, con riesgos. Y está la gente, los millones de argentinos que cumplen con la cuarentena pese a todo. Por eso no creo que los médicos seamos héroes. Sólo hacemos nuestro trabajo. El aplauso debería ser para todos. Cada uno está haciendo lo suyo desde su rol. Es el momento de que seamos un gran equipo, que cada uno entienda este momento para hacer lo que nunca hicimos. Yo, por ejemplo, doné sangre, algo que nunca había hecho. Hoy tenemos tiempo y podemos ayudar. Ojalá todo esto nos sirva de algo.

-En medio de todo esto recibiste el golpe de la suspensión de Tokio 2020. ¿Cómo te pegó? Porque tenes 34 años y estos podrían ser tus últimos Juegos. ¿Vas a bancar hasta 2021?

-Se veía venir, aunque fue un golpe. Lo tomo con paciencia. Creo que la clave será lo psicológico: cómo lo afronto, porque quedaban cuatro meses y ahora son 15. Pero bueno, es así, hay que enfrentar la realidad, es lo que nos toca. Debo estar tranquila y ver cómo se sigue, sobre todo la clasificación. Si se respeta lo anterior, el ránking de los últimos dos años, yo estoy en un 90% adentro y así será más fácil. El tema si son los dos años del 2021 para atrás. Lo único bueno de todo esto es que tendré más tiempo para volver al ruedo, tras la operación.

Fuente y foto: Prensa Huella Saint Gobain.

Deja un comentario

Volver al botón superior