
El funcionario dejó en claro que su salida está vinculada con la “falta de convicción compartida” en la toma de decisiones tras depender nuevamente de la Secretaría encabezada por Daniel Scioli. Además dejó su cargo en el ENARD, donde posteriormente se produjeron cambios estructurales.
Por: Valentina Martin
Diógenes de Urquiza renunció como subsecretario de Deportes de la Nación luego de que el área deportiva volviera a depender de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deporte liderada por Daniel Scioli, evidenciando nuevas tensiones internas en el gobierno que aceleraron su salida. También dejó su cargo en el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD).
A poco más de un mes para el inicio de los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026, el área sufrió un nuevo cambio: la modificación en la estructura administrativa, notificada en el Boletín Oficial, devolvió al deporte a la Secretaría y fue el motivo que desencadenó la renuncia del funcionario. Desde noviembre de 2025 el área respondía a la Jefatura de Gabinete que hoy dirige Diego Santilli.
Desde aquella fecha en la que la subsecretaría había cambiado de dependencia, se conocía que la relación entre De Urquiza y Scioli no eran las óptimas y esa fue una de las dificultades internas contra las que apuntó el ex subsecretario.
“Vine con la convicción de enfrentar las viejas prácticas que tanto daño le hicieron al Estado y colaborar con erradicar la casta. Pero mi experiencia me demuestra que muchas de esas resistencias no siempre están fuera; sino adentro”, señaló De Urquiza en su carta de renuncia dirigida a Javier Milei.
Según aseguró el Jefe de Gabinete del exsubsecretario, Philippe Oudinot, para Argentina Amateur Deporte “avanzar con cualquier expediente vinculado al apoyo de las federaciones deportivas se volvía una tarea extremadamente compleja dado que Scioli obstaculizaba el normal funcionamiento del área”.
Sin embargo, el exgobernador bonaerense no fue el único apuntado por el funcionario saliente sino que también cuestionó la falta de acompañamiento de las autoridades: “Entendí que el verdadero cambio no depende únicamente de quien firma una decisión sino también del respaldo institucional para sostenerla. Para transformar el deporte argentino hace falta una convicción compartida y un compromiso político que, lamentablemente, no fue posible consolidar”.
Más allá de las críticas que hacen aún más grandes las grietas en el oficialismo, De Urquiza puso en valor diversos hechos de su gestión: destacó la reorganización del sistema de becas, el fortalecimiento del vínculo con las federaciones deportivas y la regularización de entidades. La otra cara de la moneda es que el alto rendimiento atraviesa un fuerte recorte presupuestario -acumula un desfinanciamiento del 66% desde 2023 y una reducción de $320.671 millones– que lo conduce a una crisis sin precedentes.
Para cerrar, expresó: “La coherencia exige saber dar un paso al costado cuando las convicciones personales y profesionales ya no coinciden con el rumbo elegido”. De esta manera, se convirtió en el tercer subsecretario de deportes que abandona el cargo en lo que va del mandato de Milei.
“Frente a la reestructuración administrativa, Diógenes entendió que volvería a enfrentarse a un esquema de funcionamiento que ya conocía. Decidió priorizar su salud, nombre, valores y no volver a involucrarse en una dinámica que a su entender, implicaría una sucesión permanente de trabas para gestionar”, concluyó Oudinot para AAD.
Cambios en el ENARD
Un día después de su salida de la Subsecretaría de Deportes, también dejó el cargo de Director General del ENARD que ocupaba desde julio de 2024. Dicha decisión dio lugar a una serie de movimientos impulsados por el titular del ente y presidente del Comité Olímpico Argentino, Mario Moccia.
En el marco de una reestructuración administrativa, Moccia desplazó a Philippe Oudinot, uno de los hombres más allegados a De Urquiza que a su vez se desempeñaba en el ente. A este se sumó el despido de Lorena Scioli, hija del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, y el de Carlos Férrea, actual presidente de la Confederación Argentina de Handball, quien se desempeñaba como subdirector general del ENARD desde 2022.
La inestabilidad en la política deportiva
Los reiterados cambios de conducción del área profundizan la crisis que ya venía hundiendo al deporte de alto rendimiento.
Desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza han pasado por la Subsecretaría de Deportes tres funcionarios, que terminaron en dos renuncias y un despido.
Al comienzo del mandato estuvo al frente Ricardo Schlieper, representante de futbolistas, quien renunció luego de la incorporación de Daniel Scioli al gabinete.
Su sucesor fue Julio Garro, político y abogado que se había desempeñado como intendente de La Plata. Fue apartado del cargo por decisión de Javier Milei luego de sugerir que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el capitán de la Selección, Lionel Messi, debían pedir disculpas públicas por los cánticos racistas entonados por un grupo de futbolistas tras la obtención de la Copa América 2024.
Finalmente llegó el turno de Diógenes de Urquiza, quien ya contaba con antecedentes en el cargo: estuvo al frente entre noviembre de 2018 y diciembre de 2019, durante la presidencia de Mauricio Macri.
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