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Varios Deportes

La psicología del deporte en deportes de conjunto

Cómo se aplica la psicología en los deportes en conjunto, los roles de cada uno en el equipo, fortalezas y debilidades, y herramientas para alcanzar las metas propuestas.

Por Karina Maturano
Prof. Nacional de Educación Física
Lic. En Psicología (UBA)
Especializada en Psicología del Deporte (APDA)

La psicología del deporte tiene como objetivo potenciar el rendimiento técnico-táctico del deportista a la hora de la competencia. Sin embargo, podemos afirmar también, que el deporte actual en todas sus disciplinas, ya no concibe la preparación y la actuación de un deportista que no cuente con estrategias y herramientas de fortaleza mental.

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La psicología del deporte posee diversas aristas como parte de su trabajo en deportistas de elite, tanto individuales como de conjunto. En principio se trabaja sobre el desarrollo de una planificación con metas a corto, mediano y largo plazo, donde se utilizarán diversas herramientas específicas de psicología del deporte, teniendo en cuenta en qué etapa del macrociclo deportivo se encuentre el atleta.

Además, el psicólogo del deporte tiene un rol psicoeducativo, enseñando a los atletas a utilizar distintas herramientas específicas de fortaleza mental (técnicas de respiración, de relajación, de visualización, de auto diálogo positivo, de rutinas precompetitivas, etc) que favorecerán su rendimiento. Por último, dentro de los deportes de equipo se trabaja no solo de manera individual con el atleta, sino también con el equipo y el staff técnico al que pertenece, haciendo foco en estrategias de cohesión grupal y de las relaciones interpersonales.

En un 97 %, cuando se le pregunta a los atletas cual es la importancia que considera que tiene su fortaleza mental a la hora de la competencia, la mayoría responde que es sumamente importante, “la cabeza es todo”, dicen. El deportista y sus entrenadores saben que, ante dos atletas del mismo nivel técnico táctico y de igual condición física, llegara al podio aquel que tenga la fortaleza mental para manejar los miedos y las presiones en el momento de la competencia, así como también un alto nivel de autoconfianza de creer que él podrá lograrlo. Esto mismo se ocurre en los deportes de conjunto, donde un alto nivel de cohesión grupal y un buen nivel de comunicación, pueden hacer la diferencia a la hora de definiciones importantes.

Desde la psicología deportiva, en los deportes de equipo se trabaja desde dos perspectivas: la individual y la del equipo. En principio es necesario realizar una evaluación previa de los atletas técnico y del staff técnico a través de test psicodeportologicos, proyectivos y psicométricos que arrojarán en qué situación psicológica se encuentran y con qué herramientas de fortaleza mental cuentan. A partir de allí se planificará el trabajo en los siguientes períodos: previo a la competencia, donde el atleta y su equipo aprenderán la utilización de diferentes estrategias psicológicas para mejorar su rendimiento; el período de competencia, donde esas estrategias serán llevadas a cabo, y por último, la etapa posterior a la competencia, donde se re-evaluará la utilización de las herramientas usadas y que han sido eficaces para el atleta y su equipo. Esto permitirá poder planificar la próxima competencia.  

En los deportes de equipo y desde la psicología deportiva es necesario trabajar sobre el desarrollo intrapersonal del atleta y paralelamente buscar desarrollar una inteligencia interpersonal entre los deportistas que conforman el equipo. Es decir, trabajar de manera individual para que el atleta pueda identificar sus propias fortalezas y debilidades, responsabilizarse de su progreso personal, identificar sus emociones y los momentos en que se producen y tener estrategias para afrontar cualquier situación positiva o negativa, para crecer y madurar, personalmente y deportivamente.

A su vez, desarrollar vínculos personales dentro de los integrantes del equipo, caracterizados por la empatía, por la identificación de los estados de ánimo de sus compañeros, por un aumento positivo de la comunicación verbal y no verbal y por la motivación constante dentro del equipo, tanto en los aciertos como en los errores. Es decir, generar dentro del equipo una identidad propia y favorecer una cultura de la superación permanente y de la excelencia.

Como verán, en pleno siglo XXI es casi imposible entender el alto rendimiento sin la incidencia de la psicología del deporte…bienvenidos a una nueva forma de entender el deporte.

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