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El rey de Wimbledon que lucha por igualdad salarial e inclusión

Cuando el revés del japonés Shingo Kunieda se fue largo, Gustavo Fernández arrojó su raqueta al suelo, se tomó la cabeza y festejó. Después de haber perdidos las finales de los dos últimos años, el cordobés consiguió el título de Wimbledon en singles, el que más estaba esperando. Fue 4-6, 6-3 y 6-2 en la Catedral del Tenis tras 122 minutos de juego intenso y cambiante. Fue, además, una nuevo escollo que superó este cordobés de 25 años que ya es un símbolo del deporte argentino.

Por Joaquín Finat

(@JoacoFinat)

El camino de de Fernández hacia el título fue demoledor. Aplastó al local Hewett en el debut: 6-1 y 6-1. En la semifinal, se sacó de encima con suma facilidad al francés Houdet. Un contundente 6-0 y 6-4 ante otro peso pesado del circuito. En la final lo esperaba, nada más y nada menos, que Kunieda, quien hasta antes de este encuentro tenía un historial a favor de 22 triunfos contra cinco.

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Pero Fernández jugó a lo campeón. Dio vuelta un partido complicado, se coronó campeón y sumó su quinto Grand Slam, el tercero de la actual temporada. Además, y para darle más valor a este triunfo, le arrebató el liderato del ránking a Kunieda. ¿Qué más se puede pedir? Otro Grand Slam. Ese es, ahora, el nuevo objetivo de Fernández, que en agosto buscará en los Juegos Parapanamericanos de Lima su tercera medalla dorada consecutiva y luego sí, conquistar el US Open.

Mientras tanto, Gusti Fernández, continuará peleando por los derechos de sus colegas. Es que los tenistas sobre silla de ruedas ya manifestaron su desacuerdo por el dinero que se les otorga, especialmente, en los torneos más importantes. El título de Wimbledon dejó en las arcas del cordobés alrededor de 58.000 dólares, la misma suma que se llevaron los tenistas convencionales que ganaron en la primera ronda. El serbio Djokovic, por ejemplo, sumó 3.000.000 de dólares.

La paridad económica no es el único tema que tiene en vilo al flamante campeón. El reconocimiento de los medios es otro. Haber ganado Australia, Roland Garros y Wimbledon son méritos suficientes para quedarse con el Olimpia de este año. Sin embargo, Fernández ya avisó que hasta que no haya una terna que reúna a todos los deportistas no asistirá a la fiesta. “Prefiero perder con honor y orgullo en la categoría en la que soy partícipe, que ganar en una categoría donde lo único que tenemos en común es la discapacidad, sin importar que deporte hagamos. Eso esta lejos ser inclusión”, manifestó en diciembre de 2017, cuando obtuvo el Olimpia de Plata en Deportes Paralímpicos.

Es cuestión de tiempo. En la previa de Toronto 2015, Fernández ya trabajaba para poder derrotar a Kunieda, en ese entonces el “Federer del tenis sobre silla de ruedas”. Hoy, aquel karma se enterró. Ahora, el abanderado argentino de Río 2016 tiene otros frentes que están relacionados con la igualdad y la inclusión. Sus triunfos, sus hazañas y sus títulos son, seguramente, el impulso necesario que para que lo escuchen y se haga justicia.

Foto: Google.

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