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Historia y Curiosidades

Black Lives Matter, la cruzada que unió al deporte mundial

A poco más de un mes del crimen de George Floyd en Minnesota, las figuras del mundo deportivo se sumaron a las manifestaciones en contra del odio racial, hecho que ya tiene sus antecedentes en el deporte.

Racismo, esa palabra que en pleno siglo XXI se mantiene en los ideales de ciertas minorías sigue defendiendo la “pureza de la raza blanca”, volvió a ser el foco de un sinnúmero de protestas que sacudió a Estados Unidos hace poco más de un mes y que reflotó un reclamo que lleva decenas de años entre el pueblo norteamericano.

En un país cuya guerra civil (Guerra de Secesión; 1861-1865) se disputó como causa de la esclavitud de la población afroamericana en los campos de algodón, esa ideología se superioridad tomando como base el color de la piel se mantiene hasta el día de hoy, en menor medida, es cierto, pero ¿qué pasa cuando esas personas ocupan importantes puestos en la sociedad, ya sea como autoridad en las calles o detrás de un escritorio? La respuesta es George Floyd.

Empero, el racismo no es un pensamiento nacido en Estados Unidos. La creencia de superioridad de una raza sobre otra por el simple hecho de pertenecer a una comunidad, tez, religión, nacionalidad y hasta un partido político opuesto es tan antigua como la misma humanidad. Y al llegar a todos ámbitos de la sociedad, también golpea al deporte.

Lo vimos en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, cuando Jesse Owens se mofó de la “superioridad de la raza aria” en la cara del mismísimo Adolf Hitler al ganar cuatro medallas de oro, hecho que derivó en la negación del Führer a estrecharle la mano. O mismo en México 1968, cuando Tommie Smith y John Carlos, en plena ceremonia de premiación, agacharon la cabeza y levantaron su puño, cerrado y con un guante negro, en referencia al Black Power, hecho por el cual fueron expulsados de la Villa Olímpica. Incluso Muhammad Ali tuvo un episodio de esta característica cuando en Roma 1960 se llevó el oro y, meses después, no lo dejaron ingresar a un restaurante en Estados Unidos por su color de piel.

Existes muchos ejemplos, pero el denominador común siempre es el mismo. Y esta vez, en pleno 2020, la sociedad estadounidense dijo basta, apoyo que se vio sustentado por figuras de renombre en todas las disciplinas deportivas.

ESTADOS UNIDOS, EL EPICENTRO DEL RECLAMO.

LeBron James, en su cuenta de Instagram, con una foto del asesinato de Floyd seguida de una de Colin Kaepernick, el quarterbackde los 49ers de San Francisco que se arrodilló mientras sonaba el himno de estadounidense en un partido. Esto dividió a la sociedad entre quienes creían en su valentía y quienes le acusaron de antipatriota, formando parte de este segundo grupo Donald Trump, reconocido ser con delirios de grandeza, quien pidió a los equipos que despidieran a los jugadores que osaran protestar durante el himno nacional.

Siguiendo la línea del astro de la NBA, otro de los míticos exjugadores y férreo defensor de los derechos civiles desde la década de los 60’, Kareem Abdul Jabbar, redactó una columna en Los Angeles Times, donde sostuvo que “morimos a un ritmo mucho más alto que los blancos, somos los primeros que perdemos nuestros trabajos y vemos indefensos cómo los republicanos tratan de cambiar las normas para que no votemos. Parece que se ha abierto la temporada de caza de negros y el presidente Trump lo dejó claro cuando llamó matones a los manifestantes y dijo que se disparará a los saqueadores. El racismo en América es como polvo en el aire: no se ve, aunque te esté asfixiando. El virus del racismo que infecta al país es más mortal que el coronavirus”.

LAS PROTESTAS EN OTROS PAÍSES.

Gracias a la masividad de las redes sociales, cientos de deportistas de todas las nacionalidades y disciplinas manifestaron su opinión mediante una simple consigna: colocar una foto de fondo negro con la leyenda #BlackLivesMatter. A esta iniciativa se sumaron nombres como Lionel Messi, Paulo Dybala, Cristiano Ronaldo, Roger Federer, Rafael Nadal y un sinfín de jugadores NBA, MLB y NFL.

De hecho, el apoyo a las protestas atravesó las fronteras: la Premier League inglesa rindió homenaje a George Floyd y se vociferó contra el racismo mundial al utilizar el ‘Black Lives Matter’ en la parte posterior de las camisetas de todos los equipos durante la primera ronda de partidos en el reinicio de la temporada.

En Alemania, Marcus Thuram festejó su gol para el Borussia Mönchengladbach en la Bundesliga arrodillándose con su pierna derecha.

LA CARTA OLÍMPICA, BAJO LA LUPA.

Históricamente con un carácter neutral ante los hechos sociales que inciden en el deporte, el Comité Olímpico Internacional, a través de la Carta Olímpica, asegura que “No está permitida ningún tipo de manifestación o propaganda política religiosa o racial en las sedes olímpicas u otras áreas”, regla que prohibía terminantementea los deportistas los reclamos de índole social.

Pero ante la ola mundial de protestas, el movimiento Global Athlete solicitó la abolición de esta regla (N°50): “Los atletas han tenido que elegir entre competir en silencio y defender lo que es correcto durante demasiado tiempo. Es hora de cambiar. Todos los atletas deben poder usar sus plataformas, gestos y voz. Silenciar a los atletas es algo que nunca debe ser tolerado“.

¿Será momento de un cambio de paradigma en el deporte?

Foto: Skysports.

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