Trascender lo deportivo en tiempos de pandemia

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Lima, sede de los últimos Juegos Panamericanos, a un año de la fiesta del deporte fue reestructurada para convertirse en el centro médico y de investigaciones contra el COVID-19.

Nadie se hubiese imaginado que la capital de la fiesta deportiva de América se convertiría, un año después, en una sede sanitaria. 

“A un año de los Juegos hemos demostrado que un evento deportivo trasciende a lo deportivo y, bien operado y con una visión de futuro, podemos construir una gran transformación social, económica y ahora sanitaria”, explicó el director de la oficina del Legado de Lima 2019, Alberto Valenzuela. 

También se refirió a la rapidez con que se desenvolvieron y a la capacidad organizativa, el encargado de 56 campos deportivos agrupados en 5 grandes sedes que fueron creadas o reestructuradas expresamente para los Juegos dijo: “Toda esa experiencia la volcamos ahora en hacer hospitales”.

Ni bien inició la emergencia sanitaria en Perú, a causa del COVID-19, se designó a la Villa Panamericana como el centro de aislamiento. El complejo se compone de 7 edificios y más de 1.000 viviendas donde se albergó a 7.000 atletas para la mencionada cita deportiva. “Fue un reto entregar la Villa en menos de 10 días con todas sus habitaciones equipadas (con camas y muebles)”, afirmó Valenzuela. 

La Villa Olímpica de Lima 2019.

En esas habitaciones ahora se encuentran en observación miles de infectados con cuadros leves pero con afecciones como diabetes o hipertensión que pueden amenazar su vida. “Hemos vuelto a sorprender al mundo con este gran recinto medicalizado. No hay otro igual en el país y creo que tampoco en Latinoamérica”, agregó Valenzuela. 

Por otro lado, se montaron 6 hospitales de campaña con las estructuras utilizadas para los Juegos como el comedor y las oficinas de prensa, en total son 500 camas con 40 unidades de cuidados intensivos. Las estructuras fueron armadas al lado de 6 hospitales de la región de Lima, y se enviaron 2 estructuras más para ser ubicadas en las fronteras con Ecuador y Bolivia. Estas cuentan con oxígeno empotrado en cada cama y un sistema de ventilación que renueva el aire (5 veces por hora) cuyo objetivo es eliminar la carga viral volátil. 

Respecto a la sede designada a la investigación convertida en laboratorios, el Centro de Alto Rendimiento construido para el surf en Punta Rocas, alberga a los científicos investigadores del Instituto Nacional de Salud, quienes procesan pruebas de COVID-19 con el objetivo de desarrollar una vacuna contra el mismo. 

El Estadio Nacional, donde Perú deslumbró con su show inaugural, es el centro de las brigadas de respuesta rápida. Al día de la fecha las cifras expuestas por la Organización Mundial de la Salud indican que Perú tiene un total de 379.884 infectados, 18.030 fallecidos y 263.130 pacientes recuperados.

Siendo el epicentro mundial de la pandemia no baja los brazos y lucha contra el contagio, dando más pelea desde el 1 de Julio cuando se levantó el aislamiento Nacional de dicho país. En tiempos donde el Legado de Lima debía utilizarse para eventos deportivos, dicho legado se ha transformado en el Hospital Peruano.

La pandemia no perdona y Perú no fue la excepción, sólo queda destacar el espíritu de superación y de solidaridad del pueblo peruano.

Foto: Martín Waichman