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¿Por qué el espectáculo se volcó al básquet?

El boom del básquet en el espectáculo parece ser el hit del momento. Influencers y músicos encabezan la lista de personas que han encontrado en el deporte, un nuevo espacio de encuentro (y de difusión). ¿Qué pudo haber generado este corrimiento hacia la naranja?

Por Sol D’Amato

Si hubiera que buscar un hito que marque el inicio de este acercamiento del espectáculo al básquet, bastante se acerca al momento en que Facundo Campazzo puso un pie en la NBA. Desde mediados del año pasado, su imagen incrementó considerablemente en el ambiente artístico. Es cara de remeras, buzos, invitado especial de músicos e influencers y hasta la camiseta más solicitada en el mundo de la franquicia yankee.

Si bien este boom mediático hacia el básquet viene creciendo tal vez desde Atenas 2004, la llegada de Manu Ginóbili a la NBA, sus anillos y 16 temporadas en los Spurs, es real que no generó el movimiento que se está viendo en este momento en un ambiente que históricamente fue “fan” del fútbol, como gran parte de la sociedad argentina.

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@teamfacu, la cuenta de Instagram creada por el equipo de prensa y difusión de Facundo Campazzo, pasó de tener 3000 seguidores a 53,4 mil actualmente, cifra que incrementó considerablemente desde el día que anunciaron su paso del Real Madrid a Denver Nuggets. La cuenta anuncia los partidos, muestra las jugadas y las estadísticas del base y tiene algunos “dulces” para el público, como mostrar la intimidad familiar, sobre todo a Sara, su hija.

Este boom de popularidad hizo que algunos emprendimientos de indumentaria deportiva, vinculados al ambiente pero que hasta ese momento solo eran “nicho” basquetbolístico, también empezaran a tener más difusión en el público general. Todos querían una remera con la cara del cordobés.

Luego llegaron Gabriel Deck y Luca Vildoza a la liga norteamericana, y con ello las cuentas de prensa oficiales comenzaron a aparecer, al tiempo que incrementaban el número de sus seguidores. Hoy a esta lista se suma Leandro Bolmaro, el cuarto jugador en pisar la NBA en un año. Pero más allá de que las redes sociales tuvieron una suba en el número de seguidores, también el vínculo de los deportistas con artistas e influencers se hizo más estrecho.

Migue Granados encabeza la lista de los influencers que generaron un fuerte vínculo con el deporte. Tal es así que se construyó en su casa una cancha, colecciona pelotas y demás accesorios de la NBA. Incluso se mostró jugando “picados” en un club de la Ciudad de Buenos Aires junto a otros personajes del espectáculo.

Grego Rossello, otro influencer argentino, redobló la apuesta: a mediados de septiembre inauguró el primer espacio de básquet exclusivamente de alquiler de la ciudad. El emprendimiento cuenta con dos canchas, una de 5v5 y una de 4v4, un espacio para comer y sobre todo, un gran marketing por parte de su equipo de trabajo. A un mes de la apertura, tuvieron su paso personajes como el Duki, Coscu o Lucas Rodríguez y hasta el mismo Campazzo antes de su vuelta a Denver.

Y revisando el “fenómeno Campazzo”, durante la temporada pasada Bizarrap fue de los primeros espectadores en la vuelta del público a las canchas en Miami en ver al cordobés: hasta intercambiaron camiseta por gorra. Ya en Argentina, Facu tuvo encuentros con Paulo Londra, con quien tiene una amistad previa a su llegada a la NBA, por ser contemporáneos y sobre todo, coterráneos. El mismo Londra fue noticia en estos días, luego de que participara en el campus de perfeccionamiento de Rubén Magnano, que dio el pasado fin de semana largo en Río Ceballos.

Si bien es cierto que todos estos personajes mantienen una proximidad generacional, ambos mundos se retroalimentan, en seguidores, en audiencias y en “admiración”. Que artistas como Londra, Bizarrap o Duki sean de los gustos musicales de Campazzo y compañía, y que éstos se vean seducidos por el juego y la indiscutible popularidad que han ganado los segundos, parece ser la fórmula perfecta para lograr estos “mashups” entre dos ambientes que hasta hace poco no tenían relación entre ellos. También es cierto que, en el caso de estos músicos, sus estilos musicales se emparejan bastante con el ambiente callejero y de los suburbios que entrega la NBA como imagen “marketinera”. En síntesis, ambos mundos tienen mucho que ofrecerse unos a otros.

Foto destacada: Cuenta personal Migue Granados – Instagram

Sol D'Amato

Periodista Deportiva, Profesora de Educación Física y Fotógrafa. Hablo de básquet, género y noticias generales

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