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Fede Pizarro: el resurgimiento del ave fénix

Federico Pizarro es uno de los jugadores más importantes de los Gladiadores. En los últimos años superó lesiones y hasta el COVID-19. Hoy, brilla en el Mundial de Egipto.
Por Romina Miranda
(@MirandaRomiOk)

El mayor de los Pizarro es de esas carreras deportivas que pareciera que el destino lo tiene escrito. No fue como muchos que comenzaron en la disciplina del handball de niño, sino que dejó otros deportes atrás para dedicarse al 40×20 a partir de su adolescencia.

De ahí fue una carrera que no tuvo parates a nivel clubes y mucho menos en la Selección Argentina.

El 2019 y el 2020 casi no tuvo actividad deportiva oficial porque en noviembre del 2018 padeció la lesión de ligamentos en su rodilla izquierda, en el 2020 jugó Maringá y llegó el parate deportivo por el COVID-19. Si bien había firmado a principio de año el contrato con Ciudad Encantada, recién partió luego de mitad de año. Un doble mérito porque se recuperó de la lesión en poco tiempo y ahora en el Mundial de Egipto pareciera que nunca sufrió tal lesión.

¿Por qué? Federico siempre se caracterizó por ir para adelante en la cancha. Antes de extremo y desde hace unos años desde el lateral derecho, no le teme a defensores de 2 metros de estatura y se manda derecho para el 1 vs. 1.

Tiene una variedad de lanzamientos efectivos muy grande: de rosca, de cadera, a pie firme. Y en defensa es otro valuarte, si bien siempre es activo en este Mundial se lo ve con una energía y un empuje envidiable. No se queda quieto, defiende de 2 en el lado derecho y entra, sale, disuade. Un corazón gigante.

Porque cuando dos lesiones seguidas lo acecharon, él no dudó en reponerse y salir más fuerte que antes. Porque después de los 30 tal vez para muchos es más difícil retornar y más teniendo en cuenta que en ese entonces él se desempeñaba en el handball amateur. Así es él. Resurgió cuando todo podía haber estado perdido porque estuvo ausente en el Mundial Alemania/Dinamarca 2019 y lo tuvo que ver comentándolo por televisión. Todos fuimos testigos de su padecimiento, de sus nervios y de su apoyo por Argentina.

El máximo goleador histórico de la Selección Argentina (tiene casi 700) en lo que transcurrió del Mundial de Egipto fue elegido el mejor jugador del partido y, ante Japón, convirtió 10 goles. De los cuales 9 fueron en los primeros 30 minutos.

Hasta la actualidad, Pizarro dijo presente en 7 Mundiales: Alemania 2007, Croacia 2009, Suecia 2011, España 2013, Qatar 2015 y Francia 2017 y Egipto 2021. Por si fuera poco, fue olímpico en Londres 2012 y Río 2016. Además de los torneos que disputó con Argentina: Panamericanos, Suramericanos, Cuatro Naciones y más.

Hace dos años, una rotura de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda lo dejó afuera del Mundial de Qatar 2019, pero él volvió con todo y se dio el gusto de sumar otra cita ecuménica a su cuenta personal.

Anotó cinco goles en la victoria en el debut ante Congo; seis frente a Bahréin y 10 ante Japón y 4 contra Croacia. Pizarro es más que goles. Es su insistencia en la defensa, es su presión y no importa que rival mida 20 centímetros más, él se la ingenia para detenerlo.

Egipto 2021 aún no terminó y no quedan dudas de que Pizarro tiene mucho para entregar. Un reconocimiento merecido para un argentino que deja la piel en el 40×20.

Federico es un Gladiador. Federico, alma y corazón.

Romina Miranda

Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Periodista y Docente.

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